La familia, núcleo primario y esencial de cualquier sociedad, tuvo en el cine norteamericano del pasado una presencia abundantísima, e, inclusive, hubo una serie: la de Andy Hardy, que fue extremadamente popular con el público de aquella época.

Duró varios años y en ella el díscolo pero esencialmente bueno de Andy, el hijo adolescente del respetado y respetable juez Hardy y de su esposa, vivía aventura tras aventura requiriendo en cada cinta de la serie una conversación de “hombre a hombre” entre el digno juez y su travieso retoño.

Hoy, en cambio, apenas se hacen películas de esa clase por eso el estreno de Wonder le ofrece al público de nuestro tiempo la oportunidad de ver una historia eminentemente familiar.

Conocemos a través de Wonder a los Pullman. Viven en Nueva York con sus dos hijos, Vía, apodo con el que se identifica a la mayor de la prole, Olivia y su hermano menor, “Auggie”. Este, sumamente desfigurado por los defectos faciales con los que nació, recibe toda la atención de Isabel, su madre, que le ha educado en la casa y que, al comienzo del filme, toma la decisión, difícil por demás, de enviarlo a los 10 años a la escuela intermedia para que comience a socializar y a relacionarse con chicos y chicas de su edad.

El proceso no solo resulta cuesta arriba sino doloroso para Auggie que, de continuo, siente el rechazo de sus compañeros y de uno de ellos en especial la burla y la oposición. Como consecuencia, el chico se aísla hasta que consigue conectar con un condiscípulo y establecer con él una amistad que no está exenta de una crisis que la película ilustra.

La cinta ha sido dirigida por Stephen Chbosky, el realizador de The Perks of Being a Wallflower en 2012. El mismo combina en el filme lo sentimental con los toques ligeros que lo hacen novedoso. Conocemos así en la sección dedicada a la hermana mayor de “Auggie”, los problemas de esta que incluyen un sentimiento de exclusión, al estar dedicados sus padres y en particular su madre, por completo, a su segundo hijo. Hay también otra sección dedicada al chico que se convierte en su mejor amigo.

Wonder cuenta con la participación de Julia Roberts y Owen Wilson en los papeles protagónicos y con la presencia de Jacob Tremblay, intérprete infantil, en el rol de Auggie. Vía, el otro personaje de relevancia en la cinta se asume por la joven actriz, Izabela Vidovic.

El filme resulta tanto realista como sentimental y en él se destacan valores como los familiares, representados por la unión y el amor existentes entre los Pullman y se critica el discrimen y el bullying ejercido sobre Auggie.

Más dramática a sus inicios, la película en su segunda mitad se abre a los otros conflictos presentes en la trama y culmina con un final destinado a hacer sentirse bien al público.

Wonder ha sido clasificada ‘PG’, se sugiere la orientación de los padres o tutores, por la clasificación voluntaria de la industria y ‘A-2’, jóvenes y mayores, por la clasificación católica.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here