La nueva película sobre el “hombre-araña” y sus aventuras nos lo presenta en sus años juveniles, como estudiante de secundaria. Vive con su tía que se preocupa sobremanera por sus misteriosas desapariciones.

En la escuela traba una gran amistad con uno de sus compañeros y conoce la primera experiencia amorosa al enamorarse tímidamente de una de sus compañeras. Sobre todo, vive esa doble existencia que caracteriza a este personaje, creación de la empresa Marvel, que ahora capitaliza con estos superhéroes a base de las numerosas películas procedentes de su estudio cinematográfico.

En este filme, Peter Parker, su verdadero nombre, se transforma a menudo en el “hombre-araña”, alternando toda la cinta entre esas dos posibilidades. A veces estamos con el joven Peter y con los detalles e incidentes de su vida cotidiana; en otras secuencias, las que espera el público, repletas de acción y efectos especiales, surge el “hombre-araña”. En ambos casos se trata de un joven que se expone a las experiencias iniciales de su doble vida.

En las secuencias en que domina Peter Parker la acción es limitada y prevalecen las situaciones en que aflora el humor, un humor apropiado al tipo de personaje presentado.

En las otras secuencias, aquellas en que se impone el “hombre-araña” la película hace gala tanto de la edición cortante como de la abundancia de efectos especiales. Sobresalen en esos segmentos tres situaciones dominadas por el peligro.

La primera ocurre en Washington y en su emblemático monumento a Washington. En esta secuencia el “hombre-araña” tiene que utilizar todos sus recursos para salvar de la muerte violenta a sus compañeros de clase, atrapados en un ascensor que desciende vertiginosamente.

En la segunda secuencia la acción se desplaza al ferry que a diario transita por la bahía de Nueva York, conduciendo cientos de pasajeros de Staten Island a la ciudad de los rascacielos. Resulta prodigiosa en su presentación de la nave partida en dos y vuelta a reunir para que se imponga de nuevo la normalidad en la travesía. Finalmente el personaje se enfrenta a su enemigo en una fabulosa sucesión de escenas, en las que domina la oscuridad.

Un nuevo actor de tan solo 21 años, Tom Holland, se hace cargo de interpretar al personaje y resulta convincente en su caracterización en la que se mezclan la ingenuidad propia de la juventud con el dinamismo y la temeridad evidentes en ese periodo de la existencia. Secundan a Holland, Michael Keaton que asume el rol del gran villano de la cinta y Robert Downing, Jr., que aparece personificando a Tony Stark, el “hombre de hierro” que funge como mentor de Peter. Dos actrices, ambas premiadas por la Academia, Marisa Tomei y Gwyneth Paltrow hacen breves apariciones en la película, con la de Gwyneth Paltrow reducida a una instantánea, estando la dirección a cargo de Jon Watts.

Spider-Man: Homecoming ha sido clasificada ‘A-3’, para mayores por la clasificación católica y ‘PG-13”, se advierte con insistencia a padres y guardianes que algún material de este filme podría resultar impropio para menores de 13 años, por la clasificación voluntaria de la industria.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here