Las biografías de grandes figuras han sido a lo largo de la historia del cine, especialmente a partir de la introducción del sonido, muy favorecidas por este medio.

A los comienzos del sonoro -años treinta del pasado siglo- el cine norteamericano por la abundancia de estrellas femeninas de que disponía, favoreció las biografías de reinas y emperatrices como María Estuardo, Isabel I, Cristina de Suecia, María Antonieta y Catalina la grande; y para los actores, las de científicos como Luis Pasteur.

Hoy, en cambio, el cine prefiere personalidades del mundo del espectáculo y del ambiente deportivo y solo muy ocasionalmente fija su atención en destacadas personalidades del mundo contemporáneo como Golda Meir, Gandhi o Winston Churchill.

Winston Churchill tuvo su gran momento en el devenir histórico de Inglaterra durante la segunda guerra mundial, específicamente en los años cuarenta del pasado siglo, momento en que la nación inglesa afrontaba un peligro inminente y terrible, representado por la amenaza nazi. A los inicios de este conflicto la suerte de Inglaterra se presentaba en extremo desfavorable por la presencia poderosa dentro del país de sectores muy influyentes que abogaban por el cese de hostilidades a base de una paz negociada con Alemania. Esta posición la favorecía el monarca que había abdicado al trono poco antes, Eduardo VII.

Churchill, elegido primer ministro, favorecía la posición contraria, la de batallar sin cesar contra los alemanes hasta alcanzar la victoria definitiva a costa de “sangre, sudor y lágrimas”.

The Darkest Hour es, por tanto, una biografía parcial del que fuera el primer ministro inglés. La cinta lo presenta tras su designación al cargo y muestra tanto las formidables fuerzas a las que se enfrentaba como las audaces decisiones que tomó, entre ellas la más notable, el llamado milagro de Dunquerque que facilitó e hizo posible el regreso a la Gran Bretaña de las tropas inglesas, sitiadas en ese puerto francés por los alemanes e impedidas de evadirse de tal cerco por el mar del Norte.

La película resulta notable por varios logros, el más notable lo es la actuación rendida por Gary Oldman. Este actor tiene a su haber trabajos histriónicos y muy conocidos como el de Tinker Tailor Soldier Spy y ha sido nominado este año para el premio de actuación masculina protagónica que otorga la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas por su rol en esta película que reseñamos.

Su aproximación al papel es notable, no solo por el parecido físico con la persona de Churchill, sino sobre todo por lo intenso y poderoso de su caracterización.

Esta actuación no es lo único que merece destacarse de la cinta. En ella sobresalen la cinematografía, el diseño de producción, el vestuario y el maquillaje. Contribuyen eficazmente a darle autenticidad al relato fílmico.

Estamos, pues, ante una película destacada por varias contribuciones entre las cuales sobresale y se impone la actuación rendida por Gary Oldman en el rol protagónico.

The Darkest Hour ha recibido seis nominaciones para los “óscares” que se entregarán en ceremonia televisada este próximo domingo 4 de marzo.

La película ha sido clasificada ‘A-2’, para jóvenes y mayores, por la clasificación católica, en razón de la breve violencia que aparece en el filme y por sus temas que requieren madurez. La clasificación voluntaria de la industria es la de ‘PG-13’, se advierte a los padres y guardianes que algún material del contenido en este filme podría resultar impropio para menores de 13 años.

 

 

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