La guerra civil que tomó lugar en el Líbano en 1982 se vuelve realidad fílmica en la película titulada Beirut. En efecto, la capital de esa nación del Cercano Oriente quedó casi arrasada como consecuencia de los enfrentamientos entre cristianos y musulmanes.

La trama nos lleva a la capital del Líbano en dos ocasiones: en 1972, cuando la ciudad era un centro turístico de primer orden; en un inicio sumamente efectivo por el impacto que genera y 10 años más tarde, cuando se libraba el conflicto antes citado.

En ambas ocasiones el personaje central de la cinta, Mason Skyles, se hace presente. En la primera ocasión, Skyles se desempeña muy exitosamente y mientras ofrece una fiesta en su residencia ve su vida alterada para siempre como consecuencia de un suceso imprevisto, el estallido de una bomba que deja entre otros saldos la muerte de su esposa y el secuestro del niño bajo su protección “rescatado” así por fuerzas terroristas.

Una década más tarde, Skyles vuelve a Beirut en circunstancias muy diferentes. Personalmente se ha entregado a la bebida y profesionalmente recibe acercamientos de la CIA representada entre otros por una agente, Cindy Crowder, para que dada su fama de eficaz mediador en diferentes conflictos, trabaje con dicha agencia a fin de lograr el rescate de un amigo prisionero de los atacantes.

La cinta es un tenso thriller de carácter político en el que abundan las escenas violentas, repletas de acción, mientras los protagonistas del filme luchan por sus vidas. Al mismo tiempo deben culminar felizmente la misión que se les ha encomendado.

Beirut, dirigida por Brad Anderson, es una película en la que se destacan, como era de esperarse, sus protagonistas, John Hamm y Rosamund Pike, dos figuras relativamente noveles en el panorama de Hollywood.

John Hamm procede de la televisión norteamericana donde se destacó por varias temporadas al asumir el rol principal de la serie, multipremiada en ese medio, titulada Mad Men.

Rosamund Pike se ha destacado recientemente en el medio fílmico al figurar como co-protagonista de la cinta Hostiles, un western revisionista que se exhibió recientemente. En esta ocasión interpreta su papel de agente de la CIA de manera controlada y hermética, dejando fuera la posibilidad romántica entre su personaje y el de John Hamm.

Beirut ha recibido de la clasificación católica, la de ‘A-3’, para mayores, por su tema y la violencia que conlleva. La clasificación voluntaria de la industria es la de ‘R’, restringida a menores de 17 años si no van acompañados de sus padres o guardianes.

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