Poderoso testimonio fílmico, Selma recoge en imágenes de sumo impacto la marcha llevada a cabo por la población negra de ese lugar, como parte del proceso encabezado por el Reverendo Martin Luther King, Jr. para conseguir la plena igualdad de derechos civiles para los afro-americanos y terminar así con la segregación que reinaba todo poderosa en los estados del sur de los Estados Unidos.

Dicha marcha buscaba que se eliminaran los obstáculos de todo punto abusivos con los que se impedía a los afro-americanos votar en las contiendas electorales.
Esta marcha de Selma a Montgomery, la capital del estado de Alabama, precedió a la muerte del Dr. King y tomó lugar tras el terrible asesinato de unas niñas negras en el sótano de una iglesia, uno más entre los muchos desmanes perpetrados contra ese grupo de norteamericanos, discriminados por razón de su raza.

La película, dirigida por la realizadora afro-americana Ava DuVernay, cuenta como su mayor acierto con la presencia del actor de nacionalidad británica, David Oyelowo, nacido en Oxford, de padres nigerianos, en el rol de Martin Luther King.

Su interpretación es del todo lograda y sobre él recae el peso del relato cinematográfico dado que el Dr. King fue el alma de esa marcha. Además de Oyelowo, el actor inglés Tom Wilkinson también se destaca por su personificación del entonces presidente de la nación, Lyndon B. Johnson, figurando en la cinta Tim Roth que caracteriza al que fuera gobernador de Alabama, George Wallace. Cabe también mencionar la aparición en un rol muy breve de Oprah Winfrey quien hace de Annie Lee Cooper, personaje que aparece al comienzo del filme como una de las que intentó, sin éxito, ejercer su derecho al voto.

Rica en pasajes emotivos, dos se imponen en ese renglón. Uno de ellos es el asesinato de un joven negro, participante en la marcha, que se había refugiado con su madre y abuelo en un café cercano al lugar de la marcha. Fue descubierto allí por las mal llamadas fuerzas del orden público, golpeado salvajemente, al igual que su madre y abuelo, y en definitiva muerto a tiros.
Otra escena impactante es aquella que muestra a los manifestantes avanzando por un puente y, cuando están a punto de conseguir su objetivo, se detienen y siguiendo el ejemplo del Reverendo King, se arrodillan y no continúan hacia adelante.

Selma merece verse por todo aquél que valore la libertad del ser humano. La cinta se nos presenta como un sólido relato, adecuadamente estructurado, de ese proceso histórico y ofrece, además, una excelente interpretación protagónica que desafortunadamente no fue incluida entre las nominadas para los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas. Afortunadamente la película sí figura entre las que considerarán los miembros de la Academia a la hora de escoger la mejor cinta del año 2014.
Selma constituye una nueva y valiosa contribución a la filmografía existente en torno a la lucha contra la segregación racial en los Estados Unidos.

Selma ha sido clasificada ‘A-3’, para mayores, por la clasificación católica en razón de su tema y de la violencia presente en el filme. La clasificación voluntaria de la industria es la de ‘PG-13’, se advierte con insistencia a padres y guardianes que algún material de este filme podría resultar impropio para menores de 13 años.

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