Cuando surgen inquietudes en el corazón es porque el Señor está murmurando al oído que hay trabajo que hacer, que la Palabra del Señor no debe quedarse entre 4 paredes y que la Iglesia debe salir a la calle. En medio del reto que representa la pandemia, muchos son los que se han visto privados de poder recibir y vivir la Palabra de Dios. Así que armados de bicicletas y del deseo genuino de poder motivar a otros nos dimos a la tarea de escuchar a Jesús y salir a pedalear con Él y por Él.

Esta inquietud le hizo meditar a Juan Ávila, organizador de este encuentro sobre ruedas y pedales con Jesús, sobre cómo podría unir su idea de llevar la Palabra y llevar a la feligresía a dar un testimonio vivo de que se puede ser un católico dispuesto, alegre y activo que no teme proclamar su amor por el Señor. Tras una reunión con el P. Marcelino Arocho, donde le expuso su sentir, este nombra capellán de esta iniciativa al P. Julio A. Echevarría, conocido cariñosamente por P. Yuyín y quien es asiduo ciclista. Tomando cartas sobre el asunto le dieron forma y visión a esta bicicleteada.

El pasado sábado 18 de junio se llevó a cabo la 1era Bicicleteada Familiar de la Parroquia San Sebastián Mártir: “Pedaleamos con Jesús”, donde se dieron cita en el atrio de la Parroquia unos 100 ciclistas de diversas edades y preparación atlética. El ambiente se empezó a llenar de una hermosa alegría, pues era un evento diferente, retador, emocionante y se palpaba el amor por el ciclismo, pero mejor aún, el amor por ser una actividad para la gloria de Dios.

La actividad inició con una clínica de salud para asegurar la condición física de los participantes antes de salir. El calentamiento físico previo a la salida tampoco faltó. La bicicletada comenzó a las 9:15 a.m., siendo escoltados por agentes del orden público y el equipo de Coyote MTB Team. La ruta cubrió la periferia del pueblo comenzando por la carretera Núm. 125 y conectando a la carretera Núm. 111 para luego regresar a la Parroquia, marcando así las 3.6 millas del recorrido.

Los pedaleantes fueron animados por el párroco P. Marcelino Arocho y el Hno. Hiram Rivera durante todo el camino, quienes a su vez comentaban e invitaban al público que los veía pasar a unirse a las actividades de la iglesia. De paso, llevaban una palabra de fe, aliento y bendición.

La misión surgió por una inquietud, igual que a muchos profetas, y se tomó acción. Resultando en unas semanas de integración entre fieles de diferentes áreas del pueblo que no se habían conocido. El amor a la Iglesia les trajo a un camino juntos para un mismo propósito. Así fue que cada uno de los que participaron, tal cual los eslabones de las cadenas de esas bicicletas, se fueron uniendo y fluyeron para lograr una actividad diferente, novedosa e integrante a todo el núcleo familiar. Jesús en el manubrio, el Espíritu Santo en los pedales y el amor del Padre que como esa cadena nos entrelaza para que todo marche a tono a su voluntad y podamos siempre ir por las veredas y rutas que nos lleven hacia Él. Ya está en pie la fecha del 17 de junio para la segunda edición en el 2023 contando con Dios y la Virgen, aquí les esperamos.

Ana P. Avilés

Para El Visitante

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here