¡Triple Play! Como todo un profesional del béisbol de la liga Pampers, con apenas 5 años de edad y en su primer año de estreno, Bryan J. Valentín Suárez hizo su jugada estelar. Atrapó la bola en el aire, dio otro out al jugador que corría desde la segunda base, y tocó de inmediato la base, sacando de circulación al tercer pelotero, de esa manera acabó la entrada sin que anotara el oponente.

Según el joven de 19 años, fue por insistencias de su tío (también jugador) que su papá lo llevó un día al parque y desde entonces ha sido imparable. “Como era bien activo, me desempeñé rápido. Buscaba todas las bolas, hasta las que no eran mías”, expresó riendo.

Actualmente cuenta con 14 años de experiencia en este deporte, y ha sido reconocido con el premio del jugador más valioso del equipo (MVP por sus siglas en inglés), así como el jugador con más bases robadas e incluso ha asistido a los Juegos de Estrellas.

Este aguadeño, que igualmente se destacó en bádminton y representó a Puerto Rico en varios países a nivel internacional y en los Panamericanos 2011, no concibe su vida sin el deporte.

Mientras tanto, su desempeño como pelotero le permitió obtener una beca deportiva como parte del equipo de los Tiburones de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Aguadilla, mejor conocida como CORA.

El también fanático de Derek Jeter (ex jugador de los Yankees de Nueva York), confesó que más adelante le gustaría jugar en algún equipo de la Liga de Béisbol Doble A. Sin embargo, precisó que del béisbol aprendió la importancia de la dedicación, pues dentro de todo reconoció que jugar no es tarea fácil.

“Conlleva muchos sacrificios, tienes que ir a diferentes sitios. Tus amigos te invitan a salir y tienes que decirles que no porque tienes que practicar o estás preparándote para una temporada.

Entonces tienes que mantener un balance entre dedicarte al juego y a los estudios”, comentó.

Si bien para Bryan su pasión por el deporte está más que clara, su carrera académica también. Entre sus metas a corto y largo plazo está obtener un bachillerato en educación física y continuar estudios de maestría en la rama de psicología deportiva o terapia.

De igual modo, aseguró que la espiritualidad es un factor que complementa su estilo de vida, ya que sin ella no lograría muchas cosas. “Antes de un juego uno se encomienda a Dios, porque Él es el que te va a guiar y te va a ayudar a que no te lesiones”, compartió.

Añadió que: “Por ejemplo, cuando vas a batear y tienes las bases llenas, y hay dos outs con dos strikes, si te ponchan se acaba el partido. Ahí tienes que tener un poquito de fe, porque aunque sabes que te puedes ponchar; la fe te ayuda a tener ese pensamiento de que lo vas a hacer bien”.

A los pequeños que se desarrollan en este mundo deportivo, justo en estos días que se conmemora la semana de las pequeñas ligas, los exhortó a mantenerse firmes y constantes.

“No se quiten porque es una manera de distraerse de los estudios y de algunos problemas que tengan, ya sean familiares o en la calle”, precisó.

Finalmente insistió en que el béisbol es un deporte bueno, divertido y sano. Por lo que “es una manera de mantener a los jóvenes fuera de los malos pasos”.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here