Junio es denominado como el mes de concienciación sobre afasia, pero ¿sabe qué es? Esta es un trastorno a consecuencia de una lesión a las partes del cerebro responsables del lenguaje, y puede causar problemas con la expresión, comprensión, lectura y escritura.

Aunque es más común en los adultos que sufrieron un derrame cerebral, otras causas pueden ser los tumores cerebrales, las infecciones, las lesiones y la demencia. El tipo de problema que tenga y la gravedad dependerán de la parte del cerebro afectada y de la magnitud de la misma.

Existen cuatro tipos principales:

Afasia expresiva: el paciente sabe lo que quiere decir, pero tiene dificultad para decirlo o escribirlo.

Afasia receptiva: se escucha la voz o puede leer un impreso, pero no le encuentra sentido a lo que lee o escucha.

Afasia anómica: tiene dificultad para usar las palabras correctas para describir objetos, los lugares o los eventos.

Afasia global: el paciente no puede hablar, entender lo que se le dice, leer o escribir.

De otro lado, dado a que la afasia suele ser signo de un problema grave, como un accidente cerebrovascular, es altamente recomendable que busque atención médica de urgencia si de repente manifiesta dificultad: para hablar, comprender el habla, recordar palabras o para leer o escribir.

El pronóstico es difícil de predecir ya que son muchas las variables que influyen en él. Desde el lugar de la lesión, su extensión hasta la edad del paciente. No obstante, las personas jóvenes con lesiones menos extensas suelen recuperarse más rápido. Así mismo, la comprensión se recupera, por lo general, mejor que la expresión.

En ocasiones las afasias son transitorias, duran horas o días y algunos pacientes se recuperan espontáneamente. Sin embargo, en otros casos, se requiere de un tratamiento del lenguaje orientado a rehabilitar los procesos afectados en cada paciente en particular.

Para ello es necesario realizar una evaluación exhaustiva antes de iniciar la terapia con un patólogo del habla y el lenguaje. Este evaluará a la persona y determinará el tipo y la gravedad de la afasia. Las necesidades de la persona se discutirán en colaboración con la familia del paciente y con otros profesionales de la salud. Por ejemplo, las personas que han sufrido derrames cerebrales con frecuencia tienden a tener problemas físicos, como debilidad en un lado del cuerpo, que hacen que sea preciso el tratamiento de un terapeuta físico u ocupacional.

■ (Fuentes: Varias)

Nilmarie Goyco Suárez
Twitter: @NilmarieGoycoEV
n.goyco@elvisitantepr.com

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