El catequista está llamado a ser la voz de Jesús en un mundo lleno de un ruido ensordecedor que nos distrae de lo realmente importante. Está llamado a ser luz para aquellos que andan en tinieblas o que simplemente no ven. También debe escuchar la voz del que clama un encuentro con el Señor. Olfatear para actuar correctamente y tomar el camino indicado. Ser las manos prestas a la tarea y a la caricia. En fin, ser catequista es ser los sentidos del Creador.

Los padres de familia están llamados a ser esos primeros catequistas en el hogar, para lo cual deben recibir una formación catequética. Con esto como principio motivador, la Diócesis de Fajardo-Humacao adoptó el modelo de la Catequesis Familiar Integral (CAFI), como uno de sus proyectos emblemáticos. La primera fase de este proyecto consistió en la capacitación y formación de los catequistas, para que estos a su vez compartan el conocimiento y las herramientas adquiridas con los padres y madres de sus respectivas comunidades en los encuentros semanales de la catequesis. Como parte de esta serie de talleres y charlas el pasado sábado, 19 de agosto, el Colegio Diocesano Santiago Apóstol fue sede de la primera Cumbre de Catequistas, de la Diócesis Fajardo-Humacao, bajo el tema Catequista: Guía, Recurso, Faro del Reino, Espejo Mariano, Traspasado y Traspasante. La charla motivacional en la cual se desarrolló dicho tema estuvo a cargo de Padre Eduardo Del Rivero, quién con su estilo único, se encargó de desmenuzar y explicar los múltiples roles del catequista, de una forma amena e inspiradora. Tomando en cuenta que la familia es el núcleo, no solo de la Catequesis Familiar Integral, sino de la Iglesia y la vida misma, se concretó una integración con la organización de los Caballeros de Colón, quienes tuvieron a cargo una charla sobre la familia. Bajo el tema Padre Michael McGivney: ejemplo apostólico de la vida familiar cristiana, José R. Lebrón Sanabria hizo énfasis en la importancia de la seguridad familiar, al relatar la vida de McGivney y los acontecimientos que lo llevaron a fundar este movimiento de ayuda social. Los Caballeros de Colón obsequiaron a los presentes el libro La Familia Plenamente Viva: Construyendo la Iglesia Doméstica, el cual contiene oraciones, meditaciones y actividades para enriquecer la vida familiar.

Sobre un centenar de catequistas de las Misiones de Humacao, Fajardo y Loíza se dieron cita en esta Cumbre, en la que se reconoció el Día nacional del catequista, que se celebró el 21 de agosto. La Cumbre culminó con una misa de envío celebrada por Monseñor Eusebio Ramos Morales, Administrador Apostólico de la Diócesis Fajardo-Humacao. Los catequistas tuvieron la oportunidad de compartir sus impresiones con este en un conversatorio que dio clausura a esta actividad de enriquecimiento espiritual y de compartir fraterno.

(Gedisha Meléndez | Catequista de la parroquia Santísimo Redentor de Fajardo)

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