Un signo de oración y sacrificio fue evidente el pasado fin de semana del 17 y 18 de marzo en la carretera PR-2 cuando más de 450 hombres recorrieron nueve pueblos o mejor dicho 53 millas a pie en la XIX edición de la peregrinación hasta el Santuario de La Monserrate de Hormigueros de la Cofradía de Caballeros Penitentes de la parroquia San Ramón Nonato de Juana Díaz. Bajo el lema Puerto Rico se levanta con Cristo, los hombres recorrieron el litoral costero del sur de la Isla con un sinnúmero de intenciones para presentar en el Santuario.

Para Alexey Badillo Cordero, presidente de la Cofradía, el acontecimiento de fe se destacó por la presencia notoria de la juventud que se duplicó en comparación con otras ediciones. “Me ha sorprendido mucho la participación de la juventud y por la entrega de ellos, esa receptividad que han tenido con la Palabra”, sostuvo Alexey. Aunque destacó que los penitentes son de todas las edades, desde los 9 hasta los 80 años.

Sobre las intenciones que han movido a los caballeros, indicó que son diversas: por la familia, sus matrimonios, sus hijos, enfermedades, desempleo, en fin, las problemáticas que afectan al Puerto Rico de hoy. Lo cierto es que sus corazones estuvieron “abiertos a la Palabra y el encuentro con Dios”.

Relató Badillo que uno de los momentos especiales aconteció en San Germán con unos niños de la parroquia Perpetuo Socorro que esperaban ver a los penitentes. “Fue un momento muy emotivo y se sintió la presencia del Espíritu Santo”, sostuvo.

Entre los caminantes llevaban una maleta repleta de intenciones, como un acto simbólico para pedir la intercesión maternal de Nuestra Señora de La Monserrate.

Por su parte, el párroco de San Ramón Nonato de Juana Díaz, Mons. Roberto García Blay, indicó que este año en la peregrinación se pudo apreciar mucha logística y a la vez una oración, silencio y anhelo del encuentro con Jesús notable. Uno de los énfasis del también Vicario General de la Diócesis de Ponce a los peregrinos fue que llevaran en sus mochilas “silencio, silencio y silencio”.

“Hombres que van por la calle haciendo oración, son un icono. A algunos les molestará porque dirán que van haciendo tapón, pero van dando una señal de encuentro consigo mismos y con Jesucristo”, mencionó.

Otro de los penitentes, Pedro Luis Quiles, indicó que caminar por Puerto Rico que fue abatido por el huracán María hace de esta peregrinación una especial y enmarcada en las emociones y la oración. “Este es un año especial luego del paso del huracán María. Hay muchas emociones, mucha juventud y apertura a la Palabra y el deseo de profundizar en ella. En fin, una vivencia muy fuerte”.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here