Niños realizan tramo del Camino de Santiago

En la solemnidad de Santiago Apóstol el pasado 25 de julio,  fieles de la Diócesis de Fajardo– Humacao se congregaron para celebrar la fiesta de uno de sus patrones. Las efemérides iniciaron con una misa a las 6:00 de la mañana, en las facilidades del Obispado de la Diócesis que está próxima a terminar de construirse.

El administrador apostólico, Mons. Eusebio Ramos Morales, presidió la Eucaristía acompañado de presbíteros y diáconos que se congregaron junto al pueblo para la fiesta patronal.

Durante la homilía, expresó que: “La dispersión, el aislamiento, las divisiones, la indiferencia, el yoismo, y nuestras miserias deben ser sanadas para poder guardar nuestro ideal misionero al estilo de Santiago y acompañados de la Virgen María. Es un reto continuo y permanente especialmente en esta etapa de desarrollo de la Diócesis, los invito a entrar decididamente en este proyecto misionero al estilo de Santiago Apóstol, caminante de Jesús, sin miedo y cargando su cruz”.

Continuó diciendo que “es una llamada de nueva evangelización ese caminar que nos hace la Iglesia hoy presidida por el Papa Francisco. La iglesia tiene que ser misionera, de puerta en puerta, venciendo la pereza, llevando la Palabra, acercándonos a los pobres, a los que están heridos al borde del camino. Sin Jesús y sin abrazar esa cruz no llegamos a ninguna parte”.

Recalcó que la configuración con Jesús es necesaria para la misión. “Eso se consigue con espiritualidad, con formación, oración  y vivencia de la Palabra, con discernimiento y también con mucho espíritu de sacrificio. Tenemos que ser testigos que crean y que hablen con palabras, testimonios y obras. Sin coherencia no es posible  tampoco evangelizar”, destacó.

Reiteró que la Diócesis tiene muchos proyectos que necesitan continuar desarrollándose como lo es el Plan de Pastoral, la Catequesis Familiar Integral y el Camino de Santiago entre otros. Además, urgió a los fieles a cooperar para recaudar el dinero que falta para concluir la construcción del Obispado.

En una aparte con El Visitante Mons. Eusebio destacó el esfuerzo titánico de mucha gente para la construcción del Obispado. El proyecto consiste de dos pisos  con oficinas para los vicarios, el Tribunal Diocesano, la Superintendencia de Escuelas Católicas, la Oficina del Obispo, una capilla, oficinas administrativas, espacios de servicios para la comunidad con una  biblioteca y salones para formación.

“Solo nos faltan $150 mil para dejarlo funcional. Estamos en la etapa final y me gustaría terminarlo antes de que llegue el nuevo Obispo”, afirmó.

De otro lado, ante la sede vacante en que está la Diócesis, se le preguntó cuál es el legado que le deja a los fieles de la zona este del País. “Ese espíritu misionero que buscamos inculcar, sembrar y cultivar pero que hay que continuar desarrollando, pero ya la semilla está ahí”, recalcó.

Camino de Chaguito

Más tarde, un grupo de aproximadamente 60 niños vivió  la experiencia del Camino Santiago cuando por espacio de 45 minutos estuvieron peregrinando desde la Casa de Retiros Juan XXIII del barrio Pitahaya en Luquillo hasta donde se construirá el Santuario a Santiago Apóstol en el mismo pueblo y barrio.

El grupo de niños de diferentes edades y  diócesis desafiaron el candente sol para peregrinar junto al administrador apostólico de la Diócesis, Monseñor Eusebio Ramos quien describió la experiencia como una maravillosa. “Los niños de la Catequesis Integral Familiar quisieron tener la experiencia del Camino de Santiago poco a poco y a su ritmo según su edad. Ahora ellos querían hacer un tramo con el Obispo y aquí estamos. Ellos se van a llamar chaguitos”, expresó.

Por su parte, el diácono de la parroquia Madre del Redentor de Luquillo, que ubica en los terrenos donde se construirá el Santuario a Santiago Apóstol, José Manuel López Alverio  detalló que “la actividad fue una catequesis para que ellos (los niños) le cogieran amor al Camino de Santiago y decidimos llamarlo el Camino de Chaguito”.

Luego de que concluir la peregrinación, Mons. Eusebio celebró la misa para los niños y sus acompañantes. En la misma los exhortó a seguir perseverando en la fe.

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León XIV: «El matrimonio es una comunidad de vida y amor fundada en la fidelidad y la entrega mutua»

Ciudad del Vaticano. – El papa León XIV presidió este miércoles, 21 de octubre, la Audiencia General en la Plaza de San Pedro, donde reflexionó sobre la importancia del matrimonio y la familia a la luz de la constitución pastoral Gaudium et spes del Concilio Vaticano II. En su catequesis, destacó que el amor conyugal encuentra su fundamento en la entrega recíproca, la fidelidad y la unidad indisoluble de los esposos. La audiencia tuvo un significado especial al celebrarse pocos días después de que el Santo Padre recibiera el alta hospitalaria, tras la intervención quirúrgica a la que fue sometido el pasado 13 de octubre. Antes de comenzar su reflexión, agradeció las numerosas muestras de cercanía y las oraciones ofrecidas por su recuperación. «Lo primero que quiero decirles es ¡gracias! Gracias por el apoyo de sus oraciones», expresó el Pontífice, invitando a los fieles a renovar su confianza en la bondad y misericordia de Dios. El matrimonio, una alianza de amor Al profundizar en las enseñanzas del Concilio Vaticano II, León XIV recordó que el matrimonio no puede comprenderse únicamente como un contrato jurídico, sino como una comunidad de vida y amor que nace de la decisión libre de los esposos de entregarse mutuamente. El Papa explicó que esta donación recíproca exige plena fidelidad y unidad indisoluble, siguiendo las palabras de Jesucristo: «Ya no son dos, sino una sola carne» (Mt 19,6). Asimismo, señaló que el amor matrimonial supera la atracción física y comprende la totalidad de la persona, expresándose mediante el afecto, la ternura, el respeto y la búsqueda del bien del otro. En este sentido, recordó que el hombre y la mujer poseen igual dignidad y están llamados a construir una relación que refleje el amor de Cristo por su Iglesia. La familia, fundamento de la sociedad Durante su enseñanza, el Santo Padre destacó también la dimensión social de la familia, definida por Gaudium et spescomo escuela del más rico humanismo y fundamento de la sociedad. Subrayó que la fecundidad del matrimonio encuentra una expresión particular en la procreación y educación de los hijos, a quienes el documento conciliar reconoce como un don extraordinario de la unión matrimonial. El Pontífice recordó que los esposos, al transmitir y educar la vida humana, participan de manera especial en la obra creadora de Dios y asumen una responsabilidad que debe ejercerse desde una conciencia formada a la luz del Evangelio y de las enseñanzas de la Iglesia. Un llamado a proteger la vida humana León XIV reiteró la enseñanza de la Iglesia sobre la dignidad de toda vida humana desde su concepción, insistiendo en la necesidad de protegerla y respetarla. Asimismo, destacó que el amor conyugal y la transmisión responsable de la vida deben comprenderse desde una visión integral de la persona, en la que la entrega mutua y la apertura a la vida constituyen dimensiones fundamentales del matrimonio cristiano. El Santo Padre reconoció que la defensa y el acompañamiento de las familias representan una tarea pastoral cada vez más urgente, recordando la atención que la Iglesia ha dedicado a esta realidad durante las últimas décadas, particularmente mediante los sínodos sobre la familia convocados por el papa Francisco. Al concluir su catequesis, León XIV encomendó a todas las familias del mundo a la protección de la Sagrada Familia de Nazaret, pidiendo que su ejemplo ilumine el camino de los matrimonios y fortalezca su vocación al amor, la fidelidad y la comunión. Fuente: Vatican News.

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