En mi anterior artículo sobre la película Los dos Papas, hablaba sobre las imprecisiones de la película sobre el Papa Benedicto XVI. Ahora toca el turno de discutir el tratamiento que se le dio al actual Pontífice de la Iglesia Católica, Papa Francisco. Desde inicios de su pontificado, el Sumo Pontífice, al contrario del Papa Benedicto XVI, ha gozado de una buena prensa. Papa Francisco, al igual que el Papa Juan Pablo II, es un Papa espontáneo, carismático, expresivo, extrovertido, al contrario del Papa Benedicto XVI.

A esto se le une que es un Papa que tiene “tres primeros”: americano, jesuita y con el nombre de Francisco. Pero al Santo Padre se le ha achacado una serie de cosas que no son ciertas. Se ha presentado al Papa Francisco como un “Papa que va a cambiar la Iglesia, que va a abolir muchas de sus leyes, etc.”. Mientras, que sus fanáticos dicen que van a actualizar la Iglesia, sus detractores dicen que va a traicionar el depósito de la fe.

En la película Los dos Papas, presentan a los Papas Benedicto XVI y Francisco como dos Papas opuestos uno al otro, dos Papas que se contraponen y contradicen y nada hay más lejos de la verdad. Básicamente se dice del Papa Francisco que va a permitir que divorciados y vueltos a casar comulguen, que va a ordenar mujeres al sacerdocio, que va a ordenar a hombres casados y validará a las parejas del mismo sexo. Ya van casi 8 años de pontificado y todavía no he visto nada de esto. Si no muy al contrario, Papa Francisco se ha mostrado opuesto a todos estos temas.

Sobre los divorciados y vueltos a casar, el Papa no ha dicho nada de esto. Papa Francisco convocó el Sínodo de Obispos, para tocar el tema de la pastoral familiar. A raíz del Sínodo, el Papa publicó la exhortación apostólica Amoris Laetitia, para sentar las pautas de la pastoral familiar. Esta exhortación ha sido ampliamente discutida. Sobre los matrimonios de divorciados y vueltos a casar, el Santo Padre nos indica a los pastores, que a estos matrimonios no se les puede dejar solos, sino que hay que darles acompañamiento pastoral. Además, el Papa Francisco flexibilizó los procesos de nulidad matrimonial, para que estas parejas se puedan casar por la Iglesia. Pero en ningún momento el Papa ha abogado en favor de darle la comunión ni a las parejas de hecho, ni a los divorciados y vueltos a casar.

Sobre el tema del sacerdocio femenino, una de las declaraciones del Papa ha sido, “Los problemas de la Iglesia no se resuelven con la clericalización de las mujeres”. Lo más cercano que Papa Francisco ha hecho en este renglón, ha sido el abrir un proceso investigativo sobre el diaconado femenino en la Biblia. La Comisión indicó que no hay pruebas definitivas sobre la sacramentalidad de las diaconisas en la Biblia. Eso sí, el Santo Padre no solo habla constantemente de la importancia de la mujer en la Iglesia, sino que también ha nombrado mujeres a puestos claves, pero ninguno sacerdotal.

Sobre el matrimonio a personas del mismo sexo, el Papa Francisco se ha declarado enemigo de este punto. De hecho, el Santo Padre tiene una cruzada contra la Ideología de Género, declarándola enemiga de la familia, pervertidora de menores y “una forma de colonialismo”. Papa Francisco ha dicho que los homosexuales son parte de la Iglesia, que los debemos de acoger, pero el Papa no ha dicho nada distinto a lo que ha dicho Juan Pablo II, ni Benedicto XVI.

Desde que yo me conozco, el magisterio papal ha dicho que acogemos a los pecadores, rechazamos el pecado. Y esto lo han dicho precisamente con el tema de los homosexuales en la Iglesia. El Papa Francisco ha sido muy explícito al prohibir el sacerdocio a los homosexuales.

Como vemos, el Papa Francisco no ha venido a cambiar la Iglesia ni ha enseñado nada distinto a los que ha dicho el Papa Benedicto XVI sino al contrario, ha seguido el mismo Magisterio de la Iglesia. ¿Qué cosas si ha hecho este pontificado? En primer lugar, el Santo Padre ha hecho más participativa la toma de decisiones dentro de la Iglesia. ¿Cómo lo ha hecho? Primeramente, convocando más sínodos que sus antecesores, invitando a toda la Iglesia a hacer sus aportaciones a los sínodos y abriendo la participación de más laicos, mujeres y jóvenes a las deliberaciones del Sínodo. Además, creó un comité de cardenales, el famoso G8, para tomar decisiones que afectarán la composición de la Curia Romana.

Otros de los grandes aspectos de este papado ha sido el énfasis a la pastoral de los pobres dentro de la Iglesia. En el día de su elección, un cardenal le susurró al oído “Jorge, acuérdate de los pobres”. Por eso, es que el Papa Jorge Bergoglio escogió el nombre de Francisco por su compromiso con los pobres. El Papa Francisco sigue la línea del Evangelio de San Lucas, cuando Jesucristo cita al profeta Isaías diciendo: “El Espíritu del Señor está sobre mí. Me ha ungido, para llevar la buena noticia a los pobres… (Lc 4, 18)”. Además, como buen Obispo latinoamericano, el Papa Francisco sigue los planteamientos del CELAM en Puebla, 1979, con la opción preferencial por los pobres.

Quizás el punto más revolucionario del Papa Francisco es su énfasis por la pastoral ecológica (nuevamente, siguiendo la visión de San Francisco de Asís, de ahí su nombre). Su primera encíclica, Laudato Si’ fue toda una revolución del magisterio petrino, puesto que ningún Papa había tocado este tema en encíclica alguna. En todo su pontificado, el Papa Francisco ha creado toda una concienciación sobre el cuidado de “la casa común de todos”, el planeta Tierra. En esta visión convocó el Sínodo del Amazonas, que tanto ha dado que hablar en la prensa.

En su pontificado, el Papa Francisco ha sido coherente, tanto con el Magisterio Petrino, como con sus propias convicciones como Papa. En ningún momento se ha mostrado adverso al Papa Benedicto ni viceversa. Muy al contrario, entre ellos dos existe un cariño, un respeto y amistad y, en ese aspecto, la película dice la verdad: ellos se quieren y mucho.■

P. Rafael Méndez Hernández, Ph.D.
Para El Visitante

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