Abrazos, apretones de mano, lágrimas, recuerdos, nostalgia y alegría son solo algunos de los sentimientos que afloraron en el  reencuentro entre exconfinados y una veintena de voluntarios de la Capellanía Carcelaria de la Institución Penal 501 de Bayamón, que se reunieron el último sábado de junio en el salón de la parroquia La Piedad en Carolina.

La reunión tuvo como lema Primer encuentro de hombres libres en Cristo y María y según informó Linda Rivera de la Capellanía Carcelaria “queríamos reunir a los muchachos que salieron para compartir con ellos, saber qué están haciendo y cómo siguen perseverando en la fe”.

El Visitante conversó con Jorge E. Mateo Rodríguez que estuvo confinado por  4 años y medio. Más o menos ese mismo tiempo hace que quedó en libertad luego de ser indultado. Desde entonces, aseguró que  se mantiene firme en la fe y el amor a Dios que es como él mismo dijo, lo que le da fuerzas. “Cometí unos errores pero ya cumplí. Antes vivía una vida desordenada, pero cuando descubrí el amor de Dios, la ordené y espero continuar así porque mientras siga en el amor de Cristo no voy a delinquir”, admitió el padre de diez hijos, de siete madres diferentes y dos nietas que son su bendición.

Enfatizó que mientras estuvo privado de su libertad comprendió que su rehabilitación era Jesús. “En la cárcel no existe ninguna otra rehabilitación que no sea Jesús. Lo más difícil de estar allí es el ocio que hay, no hay oportunidades para el confinado más allá que la que te ofrece la Capellanía Carcelaria. Al principio, me uní al grupo porque no tenía nada que hacer, aunque yo tenía los Sacramentos estaba apartado de la Iglesia. Cuando fue pasando el tiempo y tuve la oportunidad de conocer verdaderamente a Jesús, mi vida cambió por completo. Ahora lo único que quiero es hacer feliz a cada uno de mis hijos y nietas”, comentó.

Mientras, Agustín Bracero que estuvo preso por 12 años y hace 8 años que extinguió su condena comparó su tiempo en prisión como lo peor. “En la cárcel se sufre de verdad, me movieron por diferentes instituciones porque pertenecía al grupo de los ñetas. Ya cumplí y estoy libre y confío no volver a la cárcel”, reconoció quien conoció a su actual esposa en la Pastoral Carcelaria.

El también feligrés de la parroquia Santísima Trinidad de Vega Baja agradeció al grupo la reunión porque hacía mucho tiempo que no sabía de sus compañeros. Reiteró que “ahora mi vida se centra en Dios, en mi  familia y mi trabajo”.

En la actividad se le otorgó un reconocimiento a P. Aníbal Rodríguez, CP, párroco de la parroquia La Piedad y que hace 2 años celebra la misa dominical en la cárcel de Bayamón. Además, se presentó la tuna femenil Alondra de Puerto Rico y el cantautor Jonathan exconfinado que estuvo 12 años privado de su libertad. Al final, los organizadores anticiparon que esperan que este haya sido el primero de muchos encuentros. Al final, los presentes compartieron un almuerzo.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here