Sobre 500 jóvenes participaron de la Jornada Diocesana de la Juventud (JDJ), con el lema: El Todopoderoso ha hecho cosas grandes en mí (Lc 1,49), el pasado 9 de abril.

Fueron muchas las comunidades juveniles que se dieron cita en el Colegio Ponceño, para disfrutar del evento que contó con la animación del Ministerio Grano de Mostaza del Santuario La Milagrosa en Camuy. Tras la intervencción musical, los jóvenes apreciaron, a través de un video, el momento en que San Juan Pablo II proclamó la cruz peregrina y la imagen de la Virgen María como signos visibles de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). Esta proyección dio paso a la apertura, donde varios participantes desfilaron con los íconos que distinguen la JDJ: la cruz de la Pastoral Juvenil Diocesana, el tríptico de la Misión Continental, la imagen de San Juan Diego (patrón de los jóvenes de la diócesis), la imagen de la Virgen de Guadalupe (patrona de la diócesis) y la Palabra de Dios, a través de la Biblia del joven. Luego, el público reflexionó sobre cuatro momentos significativos en la vida de la Virgen María con motivo del lema de este año. La joven Marian González Rodríguez (parr. Sta. Teresita del Niño Jesús, Juana Díaz) personificó a la Virgen María y por medio de unos monólogos, expresó lo que debió haber sentido María cuando estuvo presente en el Magníficat, en las Bodas de Caná, en el encuentro con Jesús de camino al Calvario y a los pies de la Cruz. Igualmente, unos jóvenes desfilaban con unas imágenes que plasmaban dichos momentos.

El Obispo de Ponce, Padre Rubén A. González Medina, se dirigió a los jóvenes como portavoz de las palabras del Papa Francisco con el Mensaje para la JMJ 2017. Igualmente, tomó como ejemplo a María e invitó a los jóvenes a ir en salida como Iglesia Misionera. Al finalizar su presentación, P. Rubén invitó a los jóvenes a una peregrinación hacia la parroquia La Resurección, como expresión de la cultura del encuentro al que nos invita el Papa Francisco. En el camino, los jóvenes bailaron, cantaron y llevaron mensajes para las personas que salían a verlos acompañados por sacerdotes, religiosas, seminaristas y asesores (adultos que acompañan a las comunidades juveniles). También, los participantes reflexionaron sobre las palabras cercanos, atentos, necesidades y actuar, que son parte del acróstico que compone la palabra Caná. Esto, siguiendo la línea de la Etapa Mariana que está viviendo la diócesis, con el lema: Hagan lo que Él les diga. Cada palabra representaba una parada en el camino, donde se escuchaba una reflexión, se contemplaba unas imágenes y se oraba. Al llegar a la parr. La Resurección, los jóvenes acudieron a Jesús en el Santísimo Sacramento que ya estaba expuesto en el altar. El Ministerio En Tierra Santa amenizó el momento, con cánticos alusivos a la oración en acción de gracias. Tras la bendición final, Padre Rubén junto a la Comisión Diocesana de Pastoral Juvenil entregaron unos denarios, rosarios y llaveros a todos los jóvenes. Los mismos, fueron regalos con motivo de esta etapa mariana. Cabe señalar que este es el evento cumbre, donde los jóvenes se encuentra anualmente con el Obispo.

(Edna K. Rodríguez Nazario)

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