El pueblo de Dios que peregrina en la Diócesis de Ponce se llenó de alegría por la ordenación sacerdotal de P. Javier Vega Graniela. La celebración eucarística, imposición de manos y oración consagratoria fueron presididas por Padre Obispo Rubén Antonio González Medina, cmf, Obispo de la Diócesis de Ponce. Esto ocurrió el pasado sábado, 26 de mayo, en el Santuario San Judas Tadeo de Ponce ante la presencia del clero, religiosos, religiosas y un nutrido grupo de fieles de distintos puntos de la Diócesis. El Obispo aprovechó al inicio del acontecimiento para agradecer a la familia del elegido y al equipo formador.

A las 11:00 de la mañana inició la Eucaristía. Luego de la lectura del Evangelio según San Juan (15, 9-17), el aún diácono fue presentado y se peticionó la ordenación. Fue entonces que se escucharon los testimonios de Jocelyn Collazo y Lianette Lliteras representantes de la comunidad, sobre el candidato.

Durante su homilía, Obispo Rubén catequizó sobre la figura sacerdotal. Así se dirigió a Vega Graniela: “Recuerda siempre como dice el Evangelio que has elegido para tu ordenación, que eres uno de los amigos de Jesús, no solamente un servidor; ‘porque el servidor ignora lo que hace su señor’. A ti te ha escogido para ser ‘su amigo’. Y serás amigo verdadero si haces lo que te pide. Si te mantienes unido a Él, tu ministerio será fecundo”. Explicó que la Iglesia diocesana se renueva y fortalece con cada ordenación que acontece.

Arrodillado frente al Obispo, el elegido pronunció sus promesas a lo que Padre Obispo respondió: “Dios, que comenzó en ti esta obra buena, Él mismo la lleve a término”. Fue entonces que, postrado al pie del altar ante una asamblea de rodillas, todos en dirección al retablo del templo, se cantaron las letanías. Luego, el Obispo impuso sus manos en silencio sobre la cabeza del elegido arrodillado. Posteriormente, el Prelado extendió sus manos para pronunciar la oración consagratoria.

De inemediato, fue revestido propiamente como sacerdote, por Padre Julio Rolón. Y sus manos, que administrarán sacramentos, fueron ungidas (y a la vez perfumadas) por el Obispo con el santo crisma. Acto seguido, el abrazo de la paz. “Iglesia diocesana de Ponce, te presento al Padre Javier”, dijo el Obispo seguido del aplauso.

En un breve mensaje el ya presbítero P. Javier agradeció a Dios, a Padre Obispo Rubén, a Mons. Félix Lázaro, Obispo emérito (quien no pudo asistir por compromiso previamente establecido), a formadores, religiosas, hermanos seminaristas, a las comunidades donde tuvo experiencias pastorales y a su familia. El neo presbítero sostuvo: “A los jóvenes de hoy, si se han preguntado ‘¿será a mí?’, ‘¿el Señor me está llamando?’. No tengas miedo, dile que sí. Él no quita nada, por el contrario, te lo da todo”.

Al final de la ceremonia se dio lectura a los decretos mandatorios. Padre Javier estará asignado por el momento, como vicario parroquial a Nuestra Señora del Carmen en Villalba.

(Fotos: NNZ Photography)

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here