Lo que comenzó como parte del grupo de la pastoral social de la parroquia Nuestra Señora de la Providencia en Caguas, se ha convertido en una organización sin fines de lucro cuyo propósito es el desarrollo del voluntariado con el fin de aportar directamente en su comunidad.

Con varios proyectos encaminados en la comunidad de Mariolga en Caguas y áreas adyacentes, Voluntarios en Acción Social (VAS) Inc., desea impactar positivamente las vidas de las personas de la tercera edad, brindado servicios de salud y alimentos.

Ángel Rivera, director ejecutivo de la organización indicó: “Pese que muchos nos reconocen porque colaboramos organizadamente en el comité de cena de personas sin hogar, en la distribución de alimento en el terminal de guaguas públicas de Caguas, impactando entre 100 – 120 personas necesitadas, nosotros tenemos la meta de incentivar a la comunidad a cuidar de nuestros vecinos adultos”.

“Deseamos en la medida que se pueda que nuestros adultos de la tercera edad puedan pasar esos años en el lugar donde siempre han vivido. Creando acuerdos de colaboración y servicios que cubran sus necesidades identificadas desde la misma comunidad. Chica después que has trabajado toda tu vida, vienen y te dicen que no puedes valerte por ti mismo y tener que abandonar el hogar es un proceso bien difícil. Siendo estas comunidades con un 86-90 por ciento de mayores de 65 años”, afirmó.

Todo comenzó con un estudio de la comunidad, desarrollado por el comité académico de VAS, en colaboración con instituciones de educación superior. El cual se dedicó a identificar las necesidades particulares de esa población para brindarles ayudas.

Durante este proceso se estuvo utilizado el recurso humano para la recopilación de datos de la comunidad. Un grupo voluntario de estudiantes universitarios fue participe de dicho proceso y visitando puerta por puerta hicieron preguntas particulares para identificar las necesidades de la comunidad.

Estos, además de recopilar los datos necesarios para el estudio, reportaron dentro de los hallazgos que, muchas personas de la tercera edad solo comen un alimento al día y que no reciben atención médica por falta de transportación entre otras situaciones.

Es en esa fase que se logra identificar los recursos que se requieren para atender las escaseces y necesidades que tiene la comunidad, entonces se logra impactar y colaborar mediante el grupo voluntario en actividades tales como brindar ropa y alimentos a las personas sin hogar, llevar alimentos semanalmente a los ancianos y a las personas acompañantes de pacientes en los hospitales entre otros.

Gabriela Vázquez Aponte voluntaria desde los 12 años de edad nos contó de su experiencia trabajando en el proyecto. “Para mí que soy parte de esa organización hace 10 años es un honor trabajar para las personas sin hogar y para los ancianos y ver cómo ellos nos esperan con tanta alegría me crea una gran satisfacción al final del día”, comentó.

Además, VAS fomenta que los estudiantes de escuela intermedia y superior realicen sus horas comunitarias en diversas actividades de la organización. Diego Santiago Aponte estudiante de noveno grado expresó su sentir de la iniciativa comunitaria: “Me gusta ayudar a las personas sin hogar porque me hace feliz que ellos se sientan felices y la forma en que son agradecidos con lo que reciben. Voy a seguir ayudando en todo lo que pueda”. Algunos de estos estudiantes luego de finalizar las horas comunitarias permanecen aportando en VAS.

La organización sin fines de lucro, encamina varias de sus metas de acuerdo con las necesidades de esta población y es precisamente la prioridad de la organización aparte de brindar servicios en otras áreas.
Son muchos los retos que VAS enfrenta, desde finalizar su proceso de planificación estratégica hasta buscar los recursos económicos para poder ser más eficientes en la prestación de servicios. “Tenemos un grupo de voluntarios sumamente comprometidos, sin embargo, resulta cuesta arriba buscar los recursos económicos para poder brindar las ayudas a esta población”, según el Sr. Rivera.

El Sr. Gabriel Santiago quien es miembro de la junta explicó sobre las diferentes áreas que están en proceso de planificación y las cuales los tienen trabajando duro. “El proceso de planificación estratégica comenzó hace varios meses”, indicó el Sr. Santiago. “Miembros de la junta de directores, hemos identificado cinco áreas estratégicas para que la organización pueda pasar al próximo nivel”, explicó.

Agregó que: “El desarrollo de programas para atender las necesidades de la comunidad, el desarrollo del voluntariado, fortalecimiento fiscal y el desarrollo de infraestructura y tecnología son las áreas estratégicas que necesitamos atender. Todo a su tiempo, reconocemos que unas son más prioritarias que otras y en esa etapa estamos”. Se espera que el plan entre en vigor en enero de 2017.

(Bianca C. Santiago Aponte, estudiante de Comunicación del Turabo y miembro de Voluntarios Acción Social)

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