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“¡Las mujeres valientes son incontables, pero tú a todas has superado!”, reza el libro de Proverbios en el capítulo 31, versículo 29. Este versículo puede considerarse para alabar la bendición de la maternidad que toca desde el individuo, la familia, la sociedad y la vida eclesial. Esta realidad toma un giro particular cuando se vive en una tierra a la cual diversas metas o necesidades le han llevado, presentando la distancia de familiares, la diferencia de la cultura o la diversidad de las costumbres. 

En el caso de inmigración dominicana, se dice que tiene rostro de mujer, pues según el Instituto Nacional de Migración, para el 2017, el 54% de las personas que emigraron de la República Dominicana fueron mujeres. Muy similar es el caso de Lucy Morel Jiménez, quien emigró a Puerto Rico hace 34 años desde la hermana Isla y dio paso a la maternidad a sus 19 años. Actualmente tiene tres hijas y un hijo entre las edades de 23 a 30años. 

“Aunque me crié en la costumbre de tener hijos joven, el primer embarazo fue bien sorpresivo… A los 19 años en un país que no era el mío. Pero una vez la bebé empezó a desarrollarse, me sentí más segura. Cuando nació fue algo maravilloso y sublime, aunque fue difícil al principio”, describió Morel en su primera experiencia como madre. Al conocer de su embarazo tuvo que realizar algunos cambios, pues no podía contar con familia inmediata teniendo que enfrentar el proceso sola. “Trabajaba mucho. Tuve que disminuir la cantidad de trabajo. Vivía con una prima y tuve que mudarme para darle un hogar a los hijos”, relató mientras recordaba que su familia en la República Dominicana recibían la noticia con alegría, aún en la distancia.

En cuanto a la educación de los hijos describió que buscó ofrecerles lo mejor a su alcance obteniendo honores en sus estudios desde los primeros grados hasta la universidad. “Estuve todo el tiempo en la educación de ellos. No me perdí un día de juegos o una reunión”. Por otro lado, aseguró que la fe fue esencial en la formación de sus hijos. “Los involucré en la catequesis, participaron como monaguillos desde los seis años, en obras de teatro. Una anécdota que recuerdo era que Fray Luis [González, OFM Cap.] pedía sus notas para saber cómo iban en la escuela”, mencionó sobre la etapa en la cual sus hijos recibían formación y eran animados por el párroco en el proceso. 

Identificó la adolescencia como la etapa más rentante. “El reto más grande fue seguir dándole los valores cristianos y hacerles entender que los mejor es servirle al Señor y hacer la cosas bien”. Entre sus mayores satisfacciones, se encuentran los logros de sus hijos. “Aun habiendo llegado como inmigrante es una gran satisfacción lograr, con esfuerzo y trabajo, ver a mis hijos profesionales y con buena educación. A pesar de todas mis dificultades y no haberme educado en Puerto Rico, pude sacarlos adelante”, expresó considerando la importancia de ofrecer ejemplo a sus hijos “aunque pienses que ellos no están observando”. De este modo animó a las madres y padres a perseverar en la fe y en las buenas obras. “Un ejemplo, cuando mi hija tuvo a su bebé me decía: ‘La madre que soy, es la madre que aprendí de ti’. Eso me llena de orgullo”.  

Como parte de su rol como madre, no ha sido ajena a las dificultades y problemas sociales. La discriminación por su condición de inmigrante ha estado presente. “Muchas veces me criticaron injustamente porque se piensa que vienes a este país a quitarle los derechos a los hijos de otros. Piensan que le ocupamos un puesto a los demás, y no es así [los migrantes] hemos sido bien trabajadores”, señaló ante la realidad que muchas madres confrontan. 

Finalmente, expresó que: “No hay nada mejor que estar en este camino, de servirle al Señor. A través de la fe y el servicio he tenido muchas recompensas y lo demás no ha tenido sentido, porque el Señor nos ha dado bendiciones con los hijos, con los nietos. Me llena de gozo que Dios me haya premiado con todas estas bendiciones”, expresó la líder del Movimiento Juan XXIII en el área de Río Piedras. 

Jonathan Colón Hernández

Para El Visitante

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