El pasado sábado 15 de febrero de 2025, en un ambiente de profunda alegría y fe, la Diócesis de Fajardo-Humacao celebró la ordenación diaconal de Luis Enrique Álvarez Miranda, Edwin Alberto Martes Maldonado y Héctor Saúl Echevarría Román. La solemne ceremonia tuvo lugar en el Coliseo Tomás Dones de Fajardo a las 10:00 a.m., congregando a una gran multitud de fieles, sacerdotes, diáconos y seminaristas provenientes de distintas parroquias de la diócesis y de otras diócesis de la provincia eclesiástica de Puerto Rico.
La celebración, presidida por Monseñor Luis Francisco Miranda Rivera, O.Carm., obispo de la diócesis, se enmarcó dentro del año santo jubilar 2025, cuyo lema es “Peregrinos de la esperanza”. Este acontecimiento no solo marcó un paso importante en la vida de los nuevos diáconos, sino que también reafirmó el compromiso de la Iglesia con el servicio y la evangelización.
En su homilía, Monseñor Luis Francisco enfatizó que el diaconado no es un mero escalón hacia el sacerdocio, sino una verdadera consagración al servicio de Cristo y su Iglesia. Inspirado en el Evangelio de Mateo (20,28), recordó a los ordenandos que “el Hijo del hombre no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos”. Asimismo, los exhortó a vivir su vocación con humildad, entrega y fidelidad, siguiendo el ejemplo de Cristo servidor.
“El diácono está llamado a ser las manos de la Iglesia para tocar la carne de Cristo en los pobres, en los enfermos, en los que sufren. Si su ministerio solo se limita a la sacristía, han fallado en su vocación. Si solo se ven como hombres de ceremonia, han malinterpretado su llamado”, expresó el obispo con firmeza. También les recordó la importancia de la oración, la vida sacramental y el testimonio de servicio, instándolos a preguntarse cada día: “Señor, ¿a quién puedo servir hoy?”.
Citó además al Papa Francisco, quien ha insistido en que “el diácono no es un sacerdote ni un monaguillo de lujo, sino un servidor que está llamado a vivir su ministerio en medio del pueblo, allí donde hay necesidad”.
Al concluir la ordenación, los nuevos diáconos recibieron sus asignaciones pastorales:
- Diácono Luis Enrique Álvarez Miranda: Parroquias San Patricio y Espíritu Santo y Santiago Apóstol, en Loíza.
- Diácono Edwin Alberto Martes Maldonado: Parroquias San José y María Madre del Redentor, en Luquillo.
- Diácono Héctor Saúl Echevarría Román: Concatedral Dulce Nombre de Jesús, en Humacao.
Cada uno de ellos comenzará su ministerio con la misión de servir a la Palabra, al altar y a la caridad en sus respectivas comunidades, llevando a cabo su vocación con espíritu de entrega y generosidad.
Al finalizar la ceremonia, el vicario general de la diócesis, el P. José Rivera Maldonado, dirigió unas palabras de agradecimiento a todos los presentes y, en especial, a los nuevos diáconos. “Hoy es un día de gozo para nuestra diócesis. Agradecemos a Dios por estos jóvenes que han dicho sí al servicio de su Iglesia. Les animo a vivir su ministerio con alegría, fidelidad y total disponibilidad”, expresó.
La celebración concluyó con un ambiente de júbilo y fraternidad, reflejando la comunión eclesial y la esperanza en el futuro de la Iglesia. Que la Virgen María, Madre del Monte Carmelo, proteja y guíe siempre a estos nuevos servidores del Evangelio.



