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El ardor misionero que se desea impulsar a través de las vivencias que se han ido presentando y otras que se crearán en el caminar que resta del Sexto Congreso Americano Misionero (CAM6) Puerto Rico 2024, se dará desde la alegría misionera de la que mencionó el Papa Francisco en la Jornada Mundial de la Juventud Lisboa 2023. “La alegría es misionera, […] no es para uno, es para llevar algo”, dijo el Papa Francisco a los jóvenes en Lisboa, Portugal. El CAM6 es ese impulso que ayuda a llevar y seguir llevando esa alegría y ese ardor misionero para un nuevo resurgir en la iglesia de América y El Caribe. 

CLAEM: ¿qué es? 

Hace unos años, Sor Lizandra Rosa Pagán, OP –religiosa de las Hermanas Dominicas de Nuestra Señora del Rosario de Fátima– completó sus estudios preparatorios en temática misionera, también conocido como curso misionológico. “El Curso Latinoamericano de Animación y Espiritualidad Misionera (CLAEM) es un curso organizado por la Pontificia Unión Misional de México”, comentó la religiosa a este semanario. “Su objetivo es capacitar teológica, espiritual y metodológicamente para que, junto a los directores nacionales o diocesanos –de Obras Misionales Pontificias– podamos impulsar el espíritu misionero”, añadió. 

Así como Sor Lizandra, más de una veintena de boricuas, entre sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, se han preparado académica y espiritualmente en la temática y experiencia misionera para aportar a los esfuerzos de evangelización y servicios que realiza la Iglesia en Puerto Rico con respecto a la misión. 

Rosa Pagán expuso que su experiencia en el CLAEM le sirvió de “inyección” y le reavivó la llama por el servicio misionero. “Me ha ayudado a ver la misión de otra manera, con otro ánimo… ver realmente que la misión es misión dondequiera nosotros estemos. –La misión– es una experiencia muy enriquecedora de aprendizaje, sobre todo de descubrir que la misión lo es todo y que hay que creerlo. Todo es misión”. 

Cotidianidad misionera 

La alegría y el entusiasmo por la misión ayuda a compartir con otros y ver la realidad de las demás culturas, más allá de la local. El curso fue el preámbulo de preparación para el servicio que ofrecería Sor Lizandra más adelante con el CAM6, pues colabora como Coordinadora de la Comisión de Comunicaciones de la Sede de Ponce. 

Misión es “ser enviados con propósito”, dijo la religiosa, “dar testimonio de un Cristo vivo que se entregó por amor; caminar juntos a la escucha del Espíritu y no tener miedo”. ¡El misionero –es decir, todos los bautizados– “no debe tener miedo”! El misionero –añadió– debe ser también “surfista del amor”, mantenerse “en las olas del amor”, como ha dicho Papa Francisco hace unas semanas. 

Ser un misionero en lo cotidiano, un “surfista del amor”, –según Sor Lizandra– es llevar alegría y amor a los demás en el diario –en el trabajo, la universidad o la escuela, en el hogar, etcétera–, dar testimonio y tener una vida coherente con la fe en todo momento. “El testimonio es fundamental en la vida del misionero”, amplió. Para esto, es importante “dejarnos guiar por el Espíritu”, y en donde estemos hacer y ser misión, nunca olvidarse de los pobres y relegados. Además, tener ese “primer encuentro” con la Palabra de Dios y la oración. 

El Papa en Lisboa preguntaba a los jóvenes que si sus vivencias con los demás y con Cristo, así como la alegría de ser cristianos, se lo iban a quedar para ellos, o lo iban a llevar a los demás… “¡Es para llevarlo a los otros –los animaba– porque la alegría es misionera!”, manifestó.  Así debe ser la misión: alegre y en salida, coincidió Sor Lizandra. 

Modelo de misionera

La Sierva de Dios, Madre Dominga Guzmán, OP, fundadora de las Dominicas de Fátima, fue un ejemplo de misionera en la cotidianidad, adicionó Sor Lizandra. Fue una mujer que trabajó incansablemente por la familia, los niños y los pobres. Su lema era: “Llevar a Cristo a la familia y la familia a Cristo”. Fue misionera “de a pie” junto a otras religiosas, llevando el pan de la Palabra a las periferias cuando no era común ver monjas evangelizando en la calle. Ella “impulsó la misión con el ejemplo”, completó Rosa Pagán. 

Jorge L. Rodríguez Guzmán  

j.rodriguez@elvisitantepr.com  

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