MAYAGÜEZ – Del 23 al 25 de enero, en un ambiente de profunda espiritualidad y recogimiento, seis candidatos al Diaconado Permanente, acompañados por sus esposas, participaron de su Retiro Canónico. Este encuentro representó un tiempo de gracia y discernimiento final antes de recibir el Sagrado Orden del Diaconado.
Durante la jornada, el Obispo de la Diócesis, S.E.R. Mons. Ángel Luis Ríos Matos, compartió un mensaje de acogida y aliento, marcando la ruta espiritual que estos hombres y sus familias deben seguir en esta nueva etapa de vida eclesial. Un llamado al servicio, no al honor en su mensaje, el Obispo fue enfático al recordar la esencia del diaconado: “Los exhorto a asumir con responsabilidad y humildad el ministerio… conscientes de que se trata de un servicio y no de un honor”. Mons. Ríos Matos instó a los candidatos a ser modelos de entrega generosa hacia el Pueblo de Dios.
La familia: Pilar del Ministerio
Un punto destacado de la alocución fue el reconocimiento del papel de las familias. El Obispo subrayó que el apoyo de las esposas e hijos no es secundario, sino un “don imprescindible” para el ejercicio del ministerio. El camino al diaconado se vive en comunión con el hogar, que se convierte en el primer testimonio de fe.

Comunión Eclesial
Finalmente, el Prelado invitó a los futuros diáconos a trabajar bajo tres principios fundamentales:
• Colaboración: Trabajo estrecho con sus párrocos para el crecimiento de las comunidades.
• Obediencia: Fidelidad conforme al derecho y la tradición de la Iglesia.
• Unidad: Una comunión sincera con el Obispo como pastor de la grey.
El retiro concluyó con la bendición pastoral, encomendando a los seis candidatos a la gracia del Espíritu Santo para que su fe sea fortalecida y su respuesta al Señor sea plena y constante.


