En el Catecismo de la Iglesia Católica (# 2623-2649) podemos encontrar varias formas de oración. Estas formas incluyen la oración de bendición o de adoración, la oración de petición, la oración de intercesión, la oración de acción de gracias, y la oración de alabanza.
Desde luego, a veces no sabemos lo que tenemos que pedir, nos podemos sentir confusos, desorientados, desanimados, llenos de muchas preocupaciones sabiéndonos que somos pecadores abrumados por la tristeza y carentes de ánimo.
En la Carta a los Romanos, una de las epístolas mas importante de San Pablo, el Apóstol nos dice en el hoy que vivimos “el Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza” (Romanos 8:26). Aquí se destaca como el Paráclito interviene por nosotros en nuestras debilidades, ayudándonos a orar incluso cuando no sabemos hacerlo.
La Oración de Intercesión – Puede ser tan sencilla como clamar a nuestro Primer Santo Puertorriqueño: “¡Carlos Manuel, mete tu mano!”.
Primer Milagro – A principios de 1981, tras varios exámenes médicos, se le diagnostica cáncer maligno del tipo de linfoma no-Hodgkin a la Sra. Carmen Deli Santana, quien fue una de las amigas más allegada a Carlos Manuel Cecilio desde la década de los 50’.
El pronóstico de vida era de seis a ocho meses sin tratamiento y de tres a cuatro años con tratamiento de quimioterapia. La paciente es llevada al New England Medical Center en Boston para estudios y tratamiento. Ante la gravedad del caso su esposo, que había sido amigo y médico del propio Carlos Manuel Cecilio, recuerda una frase que una señora decía cuando enfrentaba ciertos problemas serios: ¡Señor, mete mano! y entonces implora a Carlos Manuel por la salud de su esposa: ¡Carlos Manuel, mete tu mano!
Al siguiente examen en el Centro Médico de Boston, el médico pregunta a Carmen Deli: ¿Señora, usted cree en Milagros? Y Carmen Delí responde afirmativamente. Tras revisar los informes médicos anteriores y compararlos con el último, se confirma el hecho que ha ocurrido una curación científicamente inexplicable.
Estamos viviendo en nuestro terruño un tiempo de gracia especial por el Año Jubilar Mariano en honor a Nuestra Señora Madre de la Divina Providencia.Fortalecidos en nuestra fe y llenos de esperanza por este Año Mariano y como creyentes en el dogma de la comunión de los santos pidámosle a nuestro Beato Carlos Manuel Cecilio que interceda y presente lasoraciones y necesidades de cada uno de ustedes lectores del semanario católico ante Dios Padre Todopoderoso.


