Cercana la fecha en que se conmemoran 20 años de la beatificación de Carlos Manuel Cecilio Rodríguez Santiago, primer beato de Puerto Rico, El Visitante tuvo la oportunidad de conversar con el postulador de la causa, el Rvdo. P. Oscar Rivera Rivera, OSB.

P. Oscar tiene 46 años de ministerio sacerdotal y, 24 de ellos ha sido Abad de la comunidad benedictina del Monasterio San Antonio Abad de Humacao, lugar del que también fue Abad el P. Pepe Rodríguez, OSB, hermano del Beato Charlie.

Sentado junto a la reliquia del beato Carlos Manuel que se venera en esta abadía, P. Oscar mencionó que se continúan haciendo esfuerzos por la aprobación de un milagro que ya se está examinando en Roma y que se espera le otorgue a Charlie el título de santo.

Respecto al vigésimo aniversario de beatificación, expresó que “debe significar una madurez en la Iglesia en cuanto que es el primer beato del País. Con la beatificación de Charlie, de alguna manera, la Iglesia Universal ha reconocido que el laicado puertorriqueño ha logrado un papel de participación importante en la Iglesia”.

Y, añadió que debe recibirse también como un llamado a “aprender a hablar con los laicos, darles el lugar que merecen, reconocer la dignidad que tienen y lo que pueden aportar a la Iglesia”.

Para el presbítero, llevar la causa del Beato, ha sido significativo, no solo por lo que ha podido descubrir de la vida de Charlie y sus virtudes, sino porque le pone en contacto con la vida de tantas otras personas con cuyas historias se siente interpelado porque “hay en ellos un cierto toque con el que uno sabe que hay algo más de lo común”, algo que testimonia una relación íntima y profunda con Dios, y una vivencia auténtica de la fe.

“Ver la dimensión de la vida de Charlie, ciertamente, es como un llamado a ser lo que uno está llamado a ser como cristiano independientemente del estado de vida. Yo soy sacerdote, pero soy benedictino, mi vocación es ser monje, pero me siento muy identificado con él y con los laicos”, manifestó el Abad.

Además, dijo que uno de los temas con los que más se siente identificado es con el de la Pascua en la vida de Carlos Manuel “porque recuerdo que, en un momento de mi vida, particularmente en la adolescencia, siendo monaguillo y catequista en mi parroquia, me empezó a llamar mucho la atención la Vigilia Pascual”.

Reconoce, por otro lado, que la admiración por Charlie se la debe en gran medida a P. Pepe, porque “prácticamente fue el que me contó la vida de su hermano”. Y recordó con cariño: “Al terminar de escribir la parte biográfica, se la mostré a Pepe y él me dijo: ‘tú como que lo conocías’…, y claro, lo conocí por él”.

Asimismo, P. Oscar expresó que, en repetidas ocasiones, ha experimentado la intercesión del beato en su vida y la de otros”.

De otra parte, habló acerca de la pronta publicación de un libro que se titulará La Mística Pascual del Beato Carlos Manuel. El autor es el Rvdo. P. José Corazón, sacerdote puertorriqueño de la Arquidiócesis de San Juan.

“El libro trata al beato y su aportación a la Pascua desde el punto de vista de la espiritualidad”, explicó P. Oscar, e indicó que el autor del prólogo es el Cardenal Sean P. O’Malley, OFM Cap., y el del epílogo, el Arzobispo de San Juan, Mons. Roberto González.

 

Vanessa Rolón Nieves

Para El Visitante

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here