La obesidad es definida por la Organización Mundial de la Salud como un exceso anormal de grasa a nivel corporal que afecta a pequeños y grandes. En Puerto Rico la obesidad se considera una condición crónica que afecta a más del 30 % de la población. Los reportes de la Nación Americana; aseguran que 4 de cada 10 personas padece de esta condición crónica. En adultos se diagnostica obesidad cuando el índice de masa corporal sobrepasa los 30; siendo 40 o más calificado como obesidad mórbida, aunque recientemente los profesionales de la salud han optado por eliminar el término mórbido y solo poner estadios distintos del tipo de obesidad.

El índice de masa corporal o BMI, por sus siglas en inglés, es la relación del peso con la estatura en una misma ecuación. Esta ecuación es ejecutada en cada cita médica ya sea directamente calculada por su proveedor de salud o como por el récord electrónico facilitando el diagnóstico. En niños mayores de 2 años no se puede diagnosticar de la misma forma; ya que requiere de gráficas de percentil. Existen tres tipos de gráficas de percentil: peso por edad, estatura por edad e índice de masa corporal por edad. Para cada una de estas gráficas se espera que el paciente esté cerca al percentil 50; que es la recomendación. Sin embargo, de estas tres gráficas la que realmente nos dice cómo está el peso en relación con la estatura y la edad a su vez, es la de índice de masa corporal con la edad. Percentiles mayores a 95 nos indican que ese niño está en obesidad. Menores de 2 años no se diagnostican bajo el término de obesidad. De hecho, si el infante es lactado se espera que pueda salir muy elevado en percentil cuando se compara con uno alimentado por fórmula en algunos meses de vida y luego se observa cómo estos disminuyen su peso llegando al recomendado.

Las recomendaciones en infantes suelen ser mucho más difíciles debido a las diferencias significativas entre recomendaciones de alimentación según profesionales. Recientemente la Organización Mundial de La Salud, la Organización Panamericana de la Salud, El Departamento de Salud y la Academia de Pediatría se han unido para reconocer la importancia de llevar el mismo mensaje a las madres de infantes sobre la alimentación complementaria (AC). La AC debe comenzarse luego de los 6 meses de edad si el infante ha superado ciertas señales para su comienzo. Por ejemplo; sostener su cabeza, sentarse sin ayuda, abrir la boca al ofrecerle alimentos, entre otros. Antes de los 6 meses la AC puede fomentar la obesidad pediátrica y así la posibilidad de enfrentar otros problemas de salud que se relacionan con la obesidad. En Puerto Rico la percepción de peso de los padres hacia los hijos, así como de ellos mismos; suele ser uno de los mayores problemas porque se piensa como padre o madre que su hija o hijo está bien en peso. Es por tanto que son importantes las visitas de cernimiento en todas las edades ya que nos ayudan a detectar a tiempo cualquier condición crónica. Recuerde que usted puede cambiar positivamente la vida de su familia, así como la de usted, con solo hacer cambios en la selección de alimentos y promover la actividad física.

Olga Sinigaglia LND, MHSN EdDc
Para El Visitante

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