(Patrona de la Diócesis de Arecibo)

El icono original está en el altar mayor de la Iglesia de San Alfonso, muy cerca de la Basílica de Santa María la Mayor en Roma -construida sobre las ruinas de la antigua Iglesia de San Mateo que fuera presidida durante tres siglos por la dulce mirada del Perpetuo Socorro.

No hay duda de que Roma es una ciudad religiosa, sus más de 900 iglesias lo atestiguan, y a cada paso que damos nos encontramos con importantes templos, pequeñas capillas, imponentes Basílicas o conventos semi desconocidos que guardan historias, riquezas y excepcionales obras de arte en su interior. Y esto no es de extrañar ya que Roma es hoy día la sede de nuestra Iglesia Católica.

Los invito a peregrinar a Roma – “En el Año Mariano para el discernimiento bajo el amparo de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro”. Peregrinar es ir en busca de Dios y de lo que Él quiere sobre mí. La peregrinación nos ofrece la posibilidad de reencontrarnos con nuestra propia vocación cristiana. De esta forma, una peregrinación es una ocasión para renovarnos en la fe y la esperanza y llevarnos a actuar de una forma nueva; nos ayuda, en fin, a tomar una nueva conciencia de la presencia de Dios en nuestra vida.

Para la Iglesia, además, la peregrinación cumple con un sentido comunitario: manifiesta públicamente nuestra pertenencia a la Iglesia Católica, a la Iglesia Universal. Especialmente en los grandes lugares de peregrinación se percibe la universalidad de la Iglesia porque se da el encuentro de fieles de todo el mundo, pero “cada uno les oía hablar en su propia lengua” (cfr. Hch 2, 6), cada uno escucha y habla la lengua de la fe cristiana.

Por todo esto, peregrinar es un fenómeno permanente del cristiano en todos los tiempos. Para el cristiano estamos “peregrinando” en la búsqueda constante de Dios. Cierto que puedo encontrar a Dios en todo lugar, pero el cristiano suele buscar a Dios en aquellos lugares donde se ha manifestado de forma particular, lugares donde nos ha dado la posibilidad de sentir más cercana su Presencia y su actuar en nuestro corazón.

Roma, la Ciudad Eterna tiene mucho que ofrecer al peregrino. Juntos visitaremos la ciudad de Roma, catacumbas y sus Basílicas Patriarcales, la Basílica de San Pedro en el Vaticano, con la Pietá de Miguel Ángel, la tumba de San Juan Pablo II, los Museos Vaticanos y a la Capilla Sixtina con entradas a la audiencia Papal con S.S. Francisco en la Plaza de San Pedro, Ángelus y Bendición Papal en la Plaza de San Pedro, a la Basílica de Santa María la Mayor y la iglesia de San Alfonso con los encantos del icono original del Perpetuo Socorro, entre otros. También tendremos excursión de todo el día a Asís: Basílicas de San Francisco y Santa Clara, Basílica de Santa María de los Ángeles con la Porciúncula, etc.

Pongámonos en camino. Experimentemos de manera especial la gracia de la presencia y de la cercanía de Dios y sintamos la perpetua protección de la Tierna Madre del Perpetuo Socorro. Peregrinación a Roma, el 26 de septiembre 2018. Para información favor de llamar al 787-725-5577 .

Padre William Martínez-Pastoriza 

Director Espiritual

Parr. Ntra. Sra. del Monte Carmelo, Utuado

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