Cuando el reloj marca las 2:00 de la tarde y algunos ya están a la espera del coffee break después de haber almorzado, Iris Cortés y Monserrate Caraballo aguardan a que Nancy les dé el desayuno. Y esto sucede porque no cuentan con nadie que se los prepare en la mañana. Madre e hija están encamadas, la primera a causa de artritis reumatoide. Entretanto su madre, de 99 años sufrió una caída en su propia casa que la traumatizó y ahora teme caminar por miedo a caerse.

Doña Monserrate contó que se cayó en el pasillo de su casa: “Iba con el andador y me tropecé. Me di bien duro en la cabeza. Me da miedo volverme a caer”.

Por su parte, Iris de 73 años padece de artritis reumatoide. Relató que la enfermedad le comenzó cuando aún trabajaba en el Fondo del Seguro de Estado, agencia de la se jubiló tras 31 años de servicio, pero luego de su retiro la condición se agudizó. “Primero fue en las manos, se me adormecían. Siguió poco a poco atacándome los huesos. Primero usé bastón, luego andador. Después me sentaba en el andador y así me movía por la casa hasta que un día se me fue el movimiento de todo el cuerpo. Desde hace

3 años estoy encamada, no puedo agarrar nada”, dijo resignada.

Sostuvo que ante la necesidad de tener a alguien que las ayudara se vio en la obligación de contratar a Nancy, quien está con ellas de 1:30 de la tarde hasta las 7:00 de la noche. Ella las asiste en todas sus necesidades: de alimento, aseo personal y las labores de la casa. “Tuve que hacer un préstamo para pagarle y gracias a eso ella está aquí, pero ya se me acabaron los chavos y no podré pagarle más. Sé que mami y yo nos vamos a quedar solas y no sé qué haremos”, argumentó.

Madre e hija están en habitaciones separadas. Iris señaló que en las noches, cuando no pueden dormir, hablan de cuarto a cuarto. “Ella me oye y me pregunta qué me pasa porque ella no puede hacer nada, ni ella por mí, ni yo por ella”, expresó.

Sobre sus dos hijos contó que ambos residen en Estados Unidos. En Puerto Rico solo cuentan con un par de primas que antes las visitaban, pero ahora también están enfermas.

Entre las necesidades de estas dos mujeres están pañales desechables, toallitas húmedas, guantes, alcohol y bebidas de suplementos nutricionales, pero lo que más necesitan son personas que puedan asistirlas con los alimentos.

(Para cooperar llame a Cáritas de Puerto Rico al 787-300-4953 o envíe su donativo a: P.O. Box 8812, San Juan, Puerto Rico, 00910-0812).

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here