LOS TIEMPOS LENTOS DEL CUIDADO

Vivimos en una sociedad en la que podemos afirmar que somos gobernados por la “Tiranía del Reloj”. Desde que nos despertamos hasta que nos vamos a dormir pensamos en cómo aprovechar el tiempo, ocupando todos los huecos posibles para sentir esa sensación subjetiva de que somos productivos. Y así́, mientras hacemos una cosa, pensamos en lo que vamos a hacer después. Y todo esto con la relativa idea de que cada cosa que hacemos es igualmente importante. 

Sin lugar a dudas, sufrimos de “cronopatía”. O sea, una obsesión constante e intensa por rendir el tiempo al máximo. Estimulados por idea de “producir”, no nos detenemos a evaluar, a planificar, a reposar; y a darle aliento al alma y al cuerpo… y de esta manera ponerlos en armonía, concordia y paz. En no pocas ocasiones, internalizamos la falsa idea de que “la agilidad, la eficiencia y la prontitud” producen mayores y mejores resultados, corriendo el riesgo de dejarnos invadir por la agitación y la fatiga. 

Todo ocurre a un galope ruidoso, efímero e impetuoso, a las cuales nos rendimos a diversas situaciones que compiten por nuestra “atención y espacio”. Esto produce una relación con el tiempo sumamente complicada, ya que lo convertimos en un producto de consumo más, pervirtiendo de esta manera su significado. Al tiempo que pasamos por las cosas sin habitarlas, hablamos con los demás sin escucharlos, y acumulamos información en la que no llegaremos a profundizar. A este escenario se le añade el hecho de que se nos “bombardea” con mil propuestas, proyectos, posibilidades y quehaceres que nos distraen. Y así́, perdemos de vista que la creación es un don que acoger, antes que una materia que transformar. 

Vivir de prisa no es vivir, es sobrevivir. Porque eso hay que bajarle el ritmo al acelere y a la velocidad diaria. Esto implica apreciar el momento presente, para poder así́ habitar con conciencia, pausa y serenidad, porque ese es el tiempo en el que realmente vivimos. Es por eso que precisamos de una “lentitud” que nos proteja de las prisas mecánicas, de los gestos ciegamente compulsivos, de las palabras repetidas y banales. Necesitamos reaprender “el aquí́ y el ahora” de la presencia. Esto es el agradecimiento, el perdón, la espera, la habilidad de cuidar y habitar, la calma, lo entero, lo intacto, lo concentrado, lo atento y lo uno. 

Sin duda, tenemos mucho tiempo, pero muy poco tiempo bueno para las cosas buenas de la vida. Es por eso que, desde lo que tenemos y desde lo que somos, estamos invitados a ponernos unos anteojos “apreciativos” de la vida, y ofrecernos afecto, valor por nuestra vida y por nuestra historia. Y, sobre todo darle una mirada de misericordia a la existencia. La “actitud contemplativa de la vida” nos dará́ recursos y un proyecto que ofrecer, convicción personal y coherencia de vida; lo que nos ayudará a “hacernos cargo” de nuestro tiempo para disfrutar plena y gozosamente de la vida. Y así́, no nos dejemos gobernar por la “Tiranía del Reloj”; y cultivemos en nuestra vida “Los Tiempos Lentos del Cuidado”.

P. Angel M. Sánchez, MS, PhD 

Para El Visitante

Mas leídos

Anécdotas compartidas : Apaga el celular. Escucha la naturaleza.

Por: P. Gabriel Alonso Sánchez   Hace algunos días tuve la...

Hacia una auténtica cultura de cuidado

Por Diácono Gilberto Martínez Barbosa  Secretario Ejecutivo de la Comisión...

El rosario: la fe que el jíbaro llevó consigo

Cada 7 de octubre, la Iglesia celebra la memoria...

Brillantes pero crueles: la otra calificación que nadie quiere ver

¿Empatía hacia los agresores? Pablo era el orgullo del colegio,...

León XIV invita a líderes católicos a renovar su fe y servir desde la comunión

El Pontífice envió un mensaje a los participantes de...

Topics

Anécdotas compartidas : Apaga el celular. Escucha la naturaleza.

Por: P. Gabriel Alonso Sánchez   Hace algunos días tuve la...

Hacia una auténtica cultura de cuidado

Por Diácono Gilberto Martínez Barbosa  Secretario Ejecutivo de la Comisión...

El rosario: la fe que el jíbaro llevó consigo

Cada 7 de octubre, la Iglesia celebra la memoria...

Brillantes pero crueles: la otra calificación que nadie quiere ver

¿Empatía hacia los agresores? Pablo era el orgullo del colegio,...

Puerto Rico se une a la colecta del DOMUND este 17 y 18 de octubre

La Iglesia en Puerto Rico está convocada a participar...

Ciudades para todos: arquitectura que devuelve la persona al centro 

¿Qué ocurre cuando un espacio pensado para estacionar un...

Artículos Recientes

Categorías Populares