Getting your Trinity Audio player ready...

Escuchar a mi amada hija llamarme papi con alegría, necesidad o susto, es recordar una y otra vez esa misión encomendada por Dios y ese rol indispensable de la paternidad responsable que ama, inspira, acompaña, forma y encamina. Parecerá algo que se asume de manera orgánica, pero estimo importante recordar una y otra vez lo elemental para fortalecer la zapata y edificar con solidez a partir de esto. Más en estos tiempos en los que se busca rebasar los límites del conocimiento y se falla estrepitosamente en lo esencial. “Al hacerse padres, los esposos reciben de Dios el don de una nueva responsabilidad. Su amor paterno está llamado a ser para los hijos el signo visible del mismo amor de Dios, del que proviene toda paternidad en el cielo y en la tierra”, explicó el Papa San Juan Pablo II, en su Encíclica Familiaris Consortio (Núm. 25).

He podido ver, comprender, asumir y ejercer esta misión paterna gracias al ejemplo de mi papá y muchos como él que han dado y continúan dando cátedra silente desde las parroquias y comunidades bajo el carisma de un ejemplo que arrastra. Por eso, este ¡gracias papá! va sin temor a equivocarme por todos ellos, los caballeros de fe, esperanza y caridad, hacen frente a una paternidad vacilante y esquiva que coloniza con promesas huecas y desilusiones a nuestra sociedad tristemente. 

La paternidad real es sostenida por unos cuantos titanes que oran y laboran mientras un corrillo van como manada errante con brújula rota y prioridades torcidas… ¡Y no está bien ese “despadre” que provoca que la paternidad responsable sea como un animal exótico en peligro de extinción! Todo hijo merece un padre presente, que le sirva de guía, modelo, refugio y protección. Con tanto “despadre” la palabra papá ha sufrido una falta de credibilidad.

Por eso, el día de los padres en las calles viene con tonos agridulces y ese ¡gracias papá! produce sorpresa o se reserva solo para unos pocos caballeros, para el camposanto y los que esperan en la patria celeste. Por ello, urge esa llamada benedictina de ora et labora (orar y trabajar) por la paternidad y elevar una plegaria a Dios por todos los padres; los buenos, regulares y malos; los prodigios, los misericordiosos y los pródigos. Para que todos ellos tengan un encuentro personal con El Salvador del Mundo, se santifiquen y logren alcanzar ser la fiel imagen de aquel padre misericordioso que es el personaje principal de la parábola de Jesús.

Oremos por los padres que sufren la enfermedad, los que convalecen, los que viven la soledad, los fieles difuntos, los que viven el horror de la guerra, la persecución y la violencia. Oremos por los padres que tienen que migrar a tierras lejanas buscando el sustento para el hogar, los que viven en condiciones de pobreza y los que reciben el embate de la crisis climática y tienen que reedificar el hogar. 

Presentemos una oración sencilla confiada al Dios Padre, pidiéndole que bendiga a los padres para que sean humildes, faros de la fe, dóciles a la voz del Espíritu, creyentes de Su Palabra, fieles a esperanza y diligentes a su caridad en este mundo.

Dios Padre eterno, 

En Ti encontramos el verdadero amor. 

Bendice a los padres de familia. 

Que los que son padres por primera vez, 

puedan guiar a sus pequeños con Tú sabiduría. 

Que los que tienen a sus hijos lejos, 

fortalezcan más sus lazos de amor. 

Que los que luchan por su familia, 

renueven sus fuerzas todos los días. 

Y que los padres ya ancianos, 

sientan siempre la cercanía de sus seres queridos 

y el valor que aportan al mundo. 

Gracias Padre Celestial por mostrarnos 

Tu gracia y amor a través 

de nuestros padres terrenales. Amén.

¡Oh Dios! Con corazón contrito, con la mirada al cielo y rodilla en tierra te pedimos que atiendas esta plegaria. Concédenos a los padres la fuerza, el ánimo y la constancia; concédenos fe, esperanza y caridad para este camino juntos en clave sinodal y misionera para que todos nosotros los padres podamos demostrar que Jesucristo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Enrique I. López López

e.lopez@elvisitantepr.com 

Twitter: @Enrique_LopezEV