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“La misión es un envío por amor”. Estas fueron las palabras iniciales de Ángel David Montes Reyes, Secretario Nacional de la Obra Propagación de la Fe de Obras Misionales Pontificias de Puerto Rico, al este semanario preguntarle el significado del concepto “misión”. El envío y el amor son los grandes pilares de la misión. Desde el principio, “Dios amó tanto a la humanidad que envió a su hijo” (Jn 3, 16), quien luego nos envió a nosotros a para propagar la fe por el mundo. “El Espíritu Santo es protagonista de la misión” –añadió Ángel– porque es el principal animador de la labor misionera. 

La Iglesia es misionera por su naturaleza”, establece el Decreto Ad Gentes sobre la actividad misionera de la Iglesia. Esta es nuestra razón de ser. Así lo confirmó Montes Reyes: “la Iglesia no existe para otra cosa que no sea evangelizar”. También menciona que son tres (3) los medios o ámbitos en los cuales se lleva a cabo la misión, y que San Juan Pablo II resumió en su Encíclica Redemptoris Missio. Estos son: la Atención Pastoral –es decir– “donde la Iglesia está establecida”; la Nueva Evangelización, dirigida a bautizados “que han perdido el sentido vivo de la fe o incluso no se reconocen ya como miembros de la Iglesia” (RM 33); y, en tercer lugar, la misión Ad gentes (hacia la gente) que va dirigida a aquellos que no conocen a Dios ni su Palabra. 

         Al hablar de Pastoral Ordinaria se entiende que Puerto Rico también es campo de misión, al igual que “todo lugar y persona”. Todos tenemos el deber de “seguir anunciando y compartiendo el Evangelio en nuestra tierra”, sostuvo el Secretario Nacional de la Obra Propagación de la Fe de OMP. 

Las Obras Misionales Pontificias (OMP) son el principal instrumento de la Iglesia católica para atender las grandes necesidades con las que se encuentran los misioneros en su labor de evangelización por todo el mundo. OMP ofrece constantemente apoyo espiritual y material para que puedan llevar a cabo el anuncio del Evangelio y colaborar en el desarrollo personal y social del pueblo en el cual los misioneros realizan su labor. Además, disponen de un Fondo Universal de Solidaridad adonde llegan aportaciones de los fieles de todo el mundo, sin importar lo pequeñas que sean, y se reparten en función de las necesidades que existen en los territorios de misión. Estos fondos incluyen las aportaciones recibidas en la colecta anual mandatoria que la Iglesia realiza durante el Domingo Mundial de las Misiones (DOMUND), que este año se celebrará el 22 y 23 de octubre. 

“Las Obras Misionales tiene el carisma específico de la misión Ad gentes”, reiteró Ángel David. Sin embargo, eso no significa que no se haga ningún esfuerzo en la misión de la Iglesia local. A nivel continental, la mayor cantidad de territorios de misión están situados en África y Asia, aunque también hay proyectos en América y otras regiones, según expresó el propio secretario nacional. 

Por último, Montes Reyes animó a valorar, discernir y rezar por las diversas experiencias y esfuerzos misioneros que se realizan en cada una de las comunidades puertorriqueñas y a nivel internacional. Uno de tantos es el Sexto Congreso Americano Misionero (CAM6) que se estará llevando a cabo en el 2024 en Puerto Rico siendo sede la Diócesis de Ponce. “El Señor nos está llamando. Que podamos tener un corazón generoso para poder responder: aquí estoy, envíame”, completó.

 Jorge L. Rodríguez Guzmán 

j.rodriguez@elvisitantepr.com 

Twitter: jrodriguezev 

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