El reciente documental “Inmaculada”, producido por los Padres Marianos de la Inmaculada Concepción, ha recibido una calurosa acogida entre laicos y religiosos por su fidelidad a la doctrina católica y la profundidad espiritual con la que presenta el dogma mariano que le da título. Entre quienes han elogiado el proyecto se encuentra Fray Aníbal Rosario, quien ofreció sus impresiones a El Visitante de Puerto Rico tras una proyección del filme.

“A mi juicio, el documental de la Inmaculada es totalmente católico”, comento Fray Aníbal, resaltando que toda la producción está fundamentada en la enseñanza de la Iglesia. Más que una narración devocional, el documental ofrece una sólida catequesis teológica, bíblica y espiritual sobre el dogma de la Inmaculada Concepción, proclamado oficialmente en 1854 por el Papa Pío IX.
El documental recorre momentos clave de la historia mariana, como las apariciones de la Virgen a Santa Catalina Labouré en 1830, donde se origina la Medalla Milagrosa. En ella aparece inscrita la invocación: “Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti”, expresión que anticipa y prepara la revelación posterior hecha en Lourdes en 1858, cuando la Virgen se presenta con las palabras: “Yo soy la Inmaculada Concepción”.
Fray Aníbal valora el documental no solo por su fidelidad al magisterio de la Iglesia, sino por su capacidad de conectar doctrina con espiritualidad y misión. “Quiero hacer un reconocimiento a los Padres Marianos por esta encomiable labor de presentar esta completa catequesis de nuestra Madre Inmaculada”, expresó, subrayando la seriedad con la que el instituto religioso asume su apostolado en la verdad. “El apostolado no tiene sentido si no está envuelto en la verdad”, repiten los realizadores, una verdad entendida como la enseñanza auténtica de la Iglesia.
La obra no es un simple recuento histórico o teológico, sino una invitación a conocer y amar más profundamente a la Virgen María, tal como ella misma ha querido revelarse en la historia de la salvación. Para Fray Aníbal, el documental también nos prepara espiritualmente para los tiempos venideros: “María sigue manifestándose a lo largo de la historia a través de sus apariciones para preparar a la Iglesia y al mundo a la venida definitiva del Señor, como la gran señal de Apocalipsis 12”.
Con testimonios conmovedores, imágenes hermosamente logradas y un mensaje claro y ortodoxo, “Inmaculada” se convierte en una herramienta ideal para la formación y evangelización mariana. Más allá de una recomendación, Fray Aníbal hace un llamado: esta película debe ser vista, compartida y reflexionada.



