Un grupo de 23 feligreses de la parroquia San José de Camuy, se consagró al castísimo esposo de la Virgen María y patrono de la Iglesia Universal, el pasado 19 de marzo, día que se celebra su solemnidad, eligiendo al santo como su padre, guardián y protector.
El padre Héctor Iván Flores González impartió la bendición a los miembros de su parroquia, quienes durante los meses de febrero y marzo se prepararon para formar el grupo, Los Devotos de San José.
Pero este caminar comenzó varios meses antes, pues desde enero de 2024 tuvieron sus primeros encuentros para organizar e identificar las actividades que realizarían para dar forma al grupo, como: rosarios, misas, procesiones, formación, noches de testimonios, entre otros.
“Estos encuentros comienzan con el rosario a San José, las letanías y cánticos”, expresó Norma Rodríguez Hernández, quien tuvo la encomienda de su párroco de formar el grupo devoto a San José. Recordó que también en el Año de San José, decretado por el papa Francisco en 2021, se realizaron diversas actividades en la comunidad parroquial para promover esta devoción.
“Es demasiado importante [San José] en el plan de salvación; demasiado clave y no se le da la importancia que se le debe dar”, comentó Rodríguez Hernández, quien toda su vida ha sido feligrés de esta parroquia, ubicada en la plaza de Camuy.
Durante el tiempo que Los Devotos de San José se han congregado, han leído y analizado la carta apostólica Patris Corde del santo padre Francisco, con motivo del 150 aniversario de la declaración de San José como patrono de la Iglesia Universal.
En este documento, el papa Francisco dice que “después de María, Madre de Dios, ningún santo ocupa tanto espacio en el magisterio pontificio como José, su esposo”. Destaca que sus predecesores han profundizado en el mensaje contenido en los pocos datos transmitidos por los evangelios, para destacar su papel central en la historia de la salvación. El beato Pío IX lo declaró “Patrono de la Iglesia Católica”, el venerable Pío XII lo presentó como “Patrono de los Trabajadores” y San Juan Pablo II como “Custodio del Redentor”, reza la carta apostólica.
Los Devotos de San José también han estudiado los dolores y gozos de San José. Esta es una costumbre de la Iglesia para preparar la fiesta del 19 de marzo. De igual forma, visitan enfermos y rezan el rosario con ellos. Rodríguez Hernández, quien también dirige un coro en la capilla Nuestra Señora del Rosario, mencionó además que los participantes del grupo también han estudiado y analizado los 33 días para la consagración a San José, del libro titulado: Consagración a San José: Las maravillas de nuestro padre espiritual, de Donald H. Calloway.
“Esfuerzo, unidad, aprendizaje y varios días de preparación, fue el proceso por el cual pasaron estos fieles para lograr consagrar su cuerpo y alma a San José”, expresó Rodríguez Hernández, quien participa del grupo junto a su esposo Luis R. Guzmán Vega. “Con esta iniciativa queremos invitar al pueblo de Dios para que más parroquias y capillas se unan a crear otros grupos dedicados a San José, padre de Jesús y esposo de María, que, con humildad, obediencia y justicia, fue parte del plan divino de salvación”.
La parroquia San José también organiza La cocina de San José todos los sábados, con el propósito de preparar alimentos para personas sin hogar y enfermos.



