Son muchos los que se preguntan si fue o no el momento adecuado para anunciar la decisión de vender los activos de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).  Ante la situación que vive el País que a más de 4 meses del paso del huracán María aún un 40 % de los abonados carece del servicio de energía eléctrica, no solo en los pueblos de la montaña sino también en muchos sectores de la zona metropolitana.

El Lic. José Frontera, decano de la Escuela de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico (PUCPR), Recinto de Ponce  no pudo precisar si fue o no el mejor momento. “No hay duda que el gobierno se está aprovechando de este momento de vulnerabilidad en la opinión pública sobre la AEE, por la forma en que han respondiendo después del huracán. Hacer el anuncio ahora, lleva al pueblo a pensar que la situación podría mejorar poniéndolo en manos privadas”, expresó.

Indicó que si a eso se le añade  lo del almacén de Palo Seco, “se entiende que ante la opinión  generalizada, la AEE mintió y escondió información, aunque después se supo que el Cuerpo de Ingenieros tenía conocimiento de esto. A esa noticia no se le dio la promencia que tuvo la primera”.

El también profesor del curso de Derecho y economía de la PUCPR, opinó  que es vital conocer cuáles son los activos que se van a vender, si los de producción o generación de energía. Explicó que toda la energía  que se usa para la venta, la produce AEE o se produce para la misma agencia. Confirmó que “la energía que producen las placas solares de los negocios o residencias y las de las plantas de gas de algunas industrias son para consumo y no para la venta. Mientras, que la distribución, le corresponde solo la Autoridad”.

Afirmó que la producción de energía puede hacerse  de forma competitiva. “Si van a privatizar la producción de modo que haya diferentes productores  compitiendo entre sí  y eso fomente que el precio de la generación y adquisición de la energía para ser distribuida sea más barata, eso sería positivo”.

Igualmente, aceptó la posibilidad de que puedan surgir otros usos y fuentes alternativas más económicos que el petróleo. Así como que la distribucción de energía sea alrededor de toda la Isla y no solo en algunas zonas como ocurre ahora “esto sería extremadamente beneficioso”.

Sin embargo, mostró preocupación de que sean  los activos de distribucción los  que vayan a venderse. “Hay que recordar que la energía es un bien esencial. El Estado no puede privar a nadie de un bien básico. Si la distribución, la disponibilidad del servicio va a estar sujeta a los precios del mercado entonces podría haber gente en Puerto Rico que se quede sin el servicio eléctrico. Entonces tengamos el problema de que en vez de reducir los costos, se encarezcan”, alertó.

El profesor reconoció que no se puede montar una planta de producción de energía en 3 semanas o 1 mes y medio. Por lo tanto, cuestionó “si va a haber solo un comprador de todos los activos de producción, si se va a sustituir un monopolio por otro privado y ¿cuánto van  a tardar en entrar nuevos competidores?”

Al preguntar si había otra alternativa para la AEE que no fuera la venta de activos. Respondió que: “En este momento la AEE no tiene la capacidad de diversificar sus fuentes de producción y reducir los costos de combustible y generación de energía”.

Al final, señaló que si la venta de activos redunda en protestas y  conflictos obrero patronales, “esto podría generar que los empleados tengan que usar de su tiempo y espacio para luchar por su trabajo y los trabajos de re energizar a Puerto Rico demoren más al igual que surja un incremento de costos”.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here