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San Francisco de Asís, en su cántico de las criaturas, alaba al Señor por su creación: “Alabado seas, mi Señor, en todas tus criaturas, especialmente en el Señor hermano sol, por quien nos das el día y nos iluminas”. Precisamente este canto inspiró al papa Francisco a crear la encíclica sobre el cuidado de la ‘casa común’, Laudato Si’, y recientemente la nueva exhortación apostólica Laudate Deum, sobre la crisis climática. 

En el año 2019, el papa Francisco expresó que el “pecado ecológico” o contra el medio ambiente, podría ser incluido en el Catecismo de la Iglesia Católica. “Nosotros debemos introducir -lo estamos pensando- en el Catecismo de la Iglesia Católica el pecado contra la ecología, el pecado ecológico contra la casa común, porque es un deber”, destacó el Pontífice en una audiencia celebrada el 15 de noviembre de 2019 en el Vaticano, relacionada al derecho penal. 

Unos meses antes, los participantes del Sínodo de la Amazonía propusieron definir el “pecado ecológico” como “una acción u omisión contra Dios, contra el prójimo, la comunidad y el medio ambiente”.

Relacionado a este tema, ACI Prensa publicó que, en el documento final del Sínodo de los Obispos para la Amazonía, se propuso además la creación de ministerios especiales para el cuidado de la ‘casa común’ y la promoción de la ecología integral a nivel parroquial y en cada jurisdicción eclesiástica. 

¿Cuáles podrían ser los pecados contra el medio ambiente? 

Es necesario hacer una profunda reflexión pues el pecado ecológico puede involucrar muchas acciones que las personas hacen a diario en su vida cotidiana, pero también grupos, instituciones o empresas. En estos casos, hay leyes que protegen (como en Puerto Rico) los recursos naturales y ambientales de acciones que atenten contra la ecología. Sin embargo, el pecado contra el medio ambiente podría pasar desapercibido en muchos casos, y es ahí cuando la persona debe analizar su conducta y reflexionar si ha cometido una falta contra la creación de Dios y a su vez contra el prójimo. 

Los pecados contra el ambiente están relacionados al consumo excesivo, al desperdicio de los recursos (tales como los alimentos), a la contaminación ambiental, al mal uso del agua, entre otros. 

La Revista Northwest Catholic, de la Arquidiócesis de Seattle, publicó un artículo firmado por el obispo Daniel Mueggenborg, donde expresa que: “Los pecados ecológicos han existido siempre, pero solo recientemente nos estamos concientizando de lo serios que son y de la necesidad de arrepentirnos de ellos”. Añade que “la ofensa del pecado ecológico es contra otros seres humanos — al privarlos de un hogar digno que Dios creó y confió a los humanos. La humanidad no es una amenaza para el medio ambiente. Más bien, las Escrituras nos enseñan que Dios creó el mundo por el bien de la humanidad, y que el ser humano es la cumbre de la obra creativa de Dios (ver Génesis 1-2)”.

En su mensaje por la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación en el año 2023, el papa Francisco pidió transformar nuestros estilos de vida, empezando “por arrepentirnos de nuestros pecados ecológicos”, porque dañan el mundo natural y a los seres humanos. Instó a adoptar estilos de vida con menos desperdicios y menos consumo innecesario y estar atentos a nuestros hábitos y decisiones económicas.

Marielisa Ortiz Berríos

Para El Visitante