Inicio Recientes Domingo de la Palabra de Dios

Domingo de la Palabra de Dios

0
166
Getting your Trinity Audio player ready...

“Que la Palabra de Dios se celebre, se conozca y se difunda cada vez más”                           

Con estas palabras animaba el Papa Francisco a la Iglesia, al terminar el Jubileo de la Misericordia, a poner más en el centro de su vida la Sagrada Escritura.

La Carta Apostólica «Aperuit Illis» “- Les abrió el entendimiento”-  en forma de «Motu Proprio» con la que instituye el «Domingo de la Palabra de Dios» .Surge como respuesta al pueblo de Dios. Y como una oportunidad, para que cada comunidad en este domingo renueve su compromiso en favor de la difusión, del conocimiento y la profundización en su Palabra. Y Así como una iniciativa pastoral, para que los creyentes «reavivemos nuestra responsabilidad en el conocimiento de la Sagrada Escritura y renovemos el compromiso de  mantenerla viva mediante un trabajo permanente de comprensión y transmisión, capaz de dar sentido a la vida en la Iglesia y ayudar en las diversas necesidades.

Este se  celebra  en el contexto de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos  así  se nos da la oportunidad de unirnos, en oración, a todos aquellos que comparten la Sagrada Escritura.

 El día dedicado a la Biblia no ha de ser “una vez al año”, sino una vez para todo el año, porque nos urge la necesidad de tener familiaridad e intimidad con la Sagrada Escritura y con el Resucitado, que no cesa de partir la Palabra y el Pan en la comunidad de los creyentes.

El dedicar concretamente un domingo del año  litúrgico a la Palabra de Dios nos permite, sobre todo, hacer que la Iglesia reviva el gesto del Resucitado que abre también para nosotros el tesoro de su Palabra para que podamos anunciar por todo el mundo esta riqueza inagotable.

Los cristianos hemos de contemplar la Palabra de Dios como sustentofirmeza en la fe y alimento del alma. Sabemos que la Biblia toca la vida de las personas de muchas maneras. Ya que través de ella, conocemos más a Jesús que nos invita a seguirle y permanecer en Él, en su amor. San Jerónimo decía que «desconocer la Escritura es desconocer a Jesucristo.» 

¡Que la Palabra de Dios sea para ti, roca en la que te apoyes, luz que te ilumine, brújula que te guie, pan que te alimente!

Padre Obispo Rubén González

Obispo de Ponce