El pasado jueves, 1 de agosto de 2024 fiesta de San Alfonso María Ligorio, obispo y doctor de la Iglesia se celebro la ordenación sacerdotal del Diacono transitorio Arturo Luis Lliteras Rodríguez, celebrada en la Catedral de San Juan Bautista, en la Arquidiócesis Metropolitana de San Juan de Puerto Rico, un evento que resuena profundamente en la vida del nuevo sacerdote, en las varias comunidades que lo acompañaron, y en la tradición de la Iglesia. Esta ceremonia, bajo la imposición de manos de Su Excelencia, Monseñor Roberto O. González Nieves, ofm; Arzobispo de San Juan de Puerto Rico, marca un momento crucial en la vida del nuevo Padre Arturo, consolidando su vocación y confirmando su compromiso con el servicio sacerdotal.
La ordenación, lleno de simbolismo, es una tradición antigua que remonta sus raíces a los primeros días del cristianismo. La imposición de manos no solo es una forma de transmitir la autoridad sacramental, sino también un signo visible de la conexión entre el nuevo sacerdote y la comunidad eclesial a la que se une.
Durante la ceremonia, el Arzobispo González Nieves pronunció unas palabras de orientación y bendición, subrayando la responsabilidad y la gracia inherentes al sacerdocio. La homilía se centró en la importancia de vivir una vida de servicio, dedicación y amor hacia Dios y hacia los demás. Su homilía no solo reafirmó el llamado del Padre Arturo, sino que también inspiró a todos los presentes a apoyar y acompañar al nuevo sacerdote en su ministerio.
El ritual de la ordenación incluyó la entrega de los vestimentas sacerdotales, como la estola y la casulla, que simbolizan la dignidad y la responsabilidad del sacerdocio. Estos signos visibles de la vocación sacerdotal recuerdan al Padre Arturo y a la comunidad el compromiso de vivir según los principios de la fe cristiana, así como la importancia de la humildad y el servicio.
La participación de familiares, amigos, obispos, como: Mons. Luis Miranda; Obispo de Fajardo-Humacao y Mons. Tomás González; Obispo Auxiliar de San Juan de Puerto Rico, también sacerdotes, diáconos y seminaristas con su presencia en la celebración añadió un profundo sentido de comunidad y apoyo. La presencia de estas personas, que han acompañado a Padre Arturo en su camino hacia el sacerdocio, subraya el impacto de su vocación no solo en su vida personal, sino en el entorno más amplio que lo rodea. La celebración se convirtió en una ocasión de alegría y gratitud, compartida entre todos los asistentes.
La ordenación sacerdotal del Padre Arturo Luis Lliteras Rodríguez no solo marca el comienzo de una nueva etapa en su vida, sino también un nuevo capítulo en la vida de la comunidad que lo recibe. Como sacerdote, Padre Arturo asumirá la responsabilidad de guiar espiritualmente a los fieles, predicar el Evangelio, y administrar los sacramentos. Su ministerio estará basado en los principios de amor, servicio y dedicación, reflejando el compromiso que hizo durante la ceremonia.
“Dios nos Ama, Dios si que nos Ama”, palabras que sonaron de la boca del nuevo Padre, que refleja un testimonio del llamado divino y del compromiso continuo con la fe y el servicio a la comunidad.
Luis E. Dacosta De Jesús
Maestro de Ceremonias de Liturgia



