El pasaje bíblico (Mt 2, 11) deja clara la intención: “Vieron al niño con María, su madre y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra”. Con la Solemnidad de la Epifanía del Señor, cada 6 de enero llegan los popularmente conocidos Tres Reyes Magos a ofrendar regalos a los niños de Borinquen en una tradición de fe centenaria. ¿Quiénes son? ¿De dónde provienen? ¿Por qué sus regalos?

Las respuestas están rodeadas de misterio. Lo cierto es que estos sabios guiados por una estrella fueron a adorar y presentar un tributo al Niño Dios. Los singulares regalos representan: la majestad y la realeza con el finísimo oro; la divinidad de ser Hijo de Dios con el aromático incienso; y la Pasión y muerte que sufriría para salvar a la humanidad con la mirra. 

Magos

La Biblia apenas los menciona, no especifica cuántos magos son, no menciona nombres ni procedencia exacta. De hecho, se limitan a unas líneas en el Evangelio de Mateo, el único que habla sobre unos “magos”, que en el contexto se les considera como sabios. Melchor, Gaspar y Baltazar son nombrados por la tradición y aparecen también en un Evangelio Apócrifo, que es un texto de los primeros siglos de la era cristiana que no fue incluido o aceptado en el canon de la Biblia y que pudiera considerarse como referencias históricas.

Son de Oriente

Se detalla que vienen de “Oriente”, un término bastante genérico que en ese entonces pudiera atribuírsele a la región al oriente de Tierra Santa que sería Babilonia, Persia y el Sur de Arabia. Aunque varias interpretaciones indican que los magos pudieran provenir de Europa, África y Asia respectivamente, símbolo de los tres continentes conocidos con religiones diversas en ese entonces. Ambas versiones no se contradicen si se tiene en cuenta que esos continentes tienen zonas orientales con respecto a Tierra Santa como la zona de Europa del este (parte de Ucrania y Rusia) y el cuerno de África (en la actualidad Somalia y Etiopía). De hecho, los antiguos cristianos de Asia central y África oriental dicen ser descendientes de estos personajes. Lo cierto es que representan la salvación que se ofrecerá a los paganos. 

Reyes

El libro de los Salmos (72, 10-11) puede ser una referencia clave para llamar a los magos “reyes”, según fueron profetizados. “[…] los reyes de Tarsis y las islas traerán consigo tributo. Los reyes de Sabá y Seba todos pagarán impuestos; ante él se postrarán los reyes”. Isaías 49, 23 y Números 24, 17 son otras referencias que mencionan “reyes”. Incluso el Papa Francisco, en varias ocasiones ha explicado que ellos fueron “hombres sabios, estudiosos de los astros, escrutadores del cielo, en un contexto cultural y de creencias que atribuía a las estrellas un significado y un influjo sobre las vicisitudes humanas”.

Basílica de Belén y los Magos

La Basílica de la Natividad en Belén alberga el lugar exacto del nacimiento de Jesús, lugar señalado con una estrella de plata con catorce puntas. En el mismo recinto sagrado, a pasos se encuentra el lugar dedicado a la adoración de los Magos de Oriente. Según una tradición local, se cuenta que cuando llegaron los ejércitos persas en el siglo VII, que destruyeron gran parte de las construcciones bizantinas, entraron a la Basílica y quedaron impresionados al ver un mosaico enorme de los tres magos con rostros y vestimentas persas. El general a cargo pidió no tocar absolutamente nada por ser un lugar sagrado.

También, hay que destacar que durante el dominio de distintos califatos y el imperio turco otomano en la región, la Basílica fue respetada por ser sagrada y marcar el nacimiento de Jesús, que también es considerado un mensajero de Dios para los musulmanes.

Relicario de Alemania

Una tradición señala que sus restos se encuentran en el relicario de los Tres Reyes Magos en la Catedral de Colonia en Alemania. Claro, los magos no llegaron a Alemania luego adorar al Niño Dios en Belén. Más bien fueron hallados por Santa Elena en Sabá y trasladados a Constantinopla -actualmente Istanbul, Turquía-, de allí a Milán, Italia, y posteriormente a Colonia, Alemania. Actualmente el relicario se encuentra en la Cátedra de Colonia, joya gótica y uno de los lugares más visitados en Europa.

Ya en suelo boricua son innumerables tradiciones con las tallas de palo, promesas, décimas y trullas, velorios, caravanas matinales, la cajita de zapatos con abundante hierba y las estampas vivientes que definen claramente esa imagen navideña de identidad. La estampa se define en la espera de la visita de los llamados tradicionalmente Tres Reyes Magos con vestimentas finísimas, barbas, coronas y que representa tierras distantes y distintas culturas para traer regalos al Niño Dios y regalos a los niños puertorriqueños.

Hay mucha inspiración y tradiciones en torno a ellos. Más allá de la tradición, la adoración de los sabios ratifica los oráculos mesiánicos descritos en el Viejo Testamento y que expresan el homenaje de las naciones al Dios de Israel. Aunque su viaje fue largo, su intención fue un encuentro personal y directo con Dios… Imitarlos es deber cristiano digno de emular.

Enrique I. López López 

e.lopez@elvisitantepr.com

Twitter: @Enrique_LopezEV 

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