El plan salvífico de Dios con la Pasión, muerte y Resurrección de Jesucristo estaba profetizado. Por ello, en la coyuntura de la Semana Mayor El Visitante repasó el juicio -de varias etapas- en el que, siendo completamente inocente, Jesús fue condenado a la crucifixión.

Junto a la Lcda. Lourdes E. Crespo Alicea, abogada que en el pasado fungió como Jueza a nivel municipal por 5 años, se busca dar respuesta a algunas interrogantes como por ejemplo: ¿Tuvo Jesucristo un juicio justo? ¿Se violaron sus derechos?

Crónica de una conspiración
Con la traición de Judas por 30 monedas de plata y el arresto en una escena que raya en lo misterioso, la Lcda. Crespo indicó que del Evangelio se desprende que “llevaban tiempo intentando la captura de Jesús” y que “definitivamente, hubo una conspiración con dinero, planificación y encerrona”.

Explicó que el sanedrín tenía autoridad en lo religioso o lo civil, pero no tenía jurisdicción en lo penal para condenar a muerte, solo Poncio Pilato como procurador de Judea tenía esa jurisdicción. La conspiración para vengarse de Jesús para matarle porque decía que era el Hijo de Dios era un asunto puramente religioso, detalló.

¿Secuestro?
Ante la pregunta obligatoria si el arresto de Jesús bordea en el secuestro porque fue un arresto con una guardia armada, sin lectura de derechos, sin indicar acusaciones y durante la noche con tanta vulnerabilidad, contestó: “Sí, para mí fue un secuestro planificado y premeditado”.

Cargos cambian según el juez
Inicialmente, los cargos en el primer juicio de Jesús fueron por blasfemia. Lo cierto es que la abogada identificó que “para vender el delito a los romanos (Lc 23, 2) modificaron los cargos a que Jesús se oponía a impuestos, creaba tumultos, pretendía ser rey y causaba problemas a la seguridad pública con el fin de que las autoridades tuvieran interés en enjuiciarlo”.

Parodia de juicio
El primer juicio de Jesús fue ante las autoridades religiosas durante la fiesta de la Pascua, sin prestar consejo o representación legal, en un juicio lleno de insultos, protestas y desaprobación. El juicio contó hasta con testigos falsos (Mt 26, 59) donde el acusado en vez de ser condenado mediante votación individual de los líderes (solo una parte de ellos presente) es condenado unilateralmente en medio de una gritería. “Parece una burla, una parodia de lo que es un juicio”, reconoció.

Odio y represalias probadas
“Sí, se demostró represalias y odio. Caifás estaba muy enojado. Esto pudiera ser porque Jesús desalojó a los mercaderes del templo”, mencionó. La exjueza, detalló que otro elemento que establece que fue un juicio injusto fue que no se siguió el debido proceso de ley. Se supone que los testigos tenían que declarar uno a uno y por separado y que el juez al siguiente día daba su veredicto. Nada de esto ocurrió en ninguna de las etapas de los distintos juicios”, admitió.

Dime que eres culpable por favor…
Durante el interrogatorio ante Pilato él le preguntó directamente a Jesús: “¿Eres tú el rey de los judíos?”. La abogada afirmó: “Le estaba pidiendo que se auto incriminara”.

“Jurisdicción no es donde uno nace”
Pilato, sabiendo que Jesús era de Galilea, indicó que era de la jurisdicción de Herodes y lo envió allá. Sobre esto, la Lcda. Crespo detalló que: “La jurisdicción no es donde uno nace. Pilato pasó la bola a Herodes porque no quería tomar la decisión. Herodes sabía que no le correspondía y lo devolvió a Pilato (luego de burlarse de Jesús)”.

La quinta enmienda
Ante Herodes, Jesús se quedó callado. Esto que se repite en varios momentos, es una clara utilización de la quinta enmienda, según destacó la exjueza. “Muchos derechos son antiquísimos. Jesús dio cátedra de serenidad. Tranquilo, callado y con frases como: ‘Eso lo dicen ustedes’, Jesús dio cátedra de ley, nunca renunció a sus derechos”, afirmó.

Presión política asesina
“La presión pública fue brutal. Incluso con las acusaciones, Pilato no encontró prueba, lo encontró inocente. Pero, políticamente, como pasa en Puerto Rico, vamos a hacer lo que dice la gente…”, sostuvo. De hecho, agregó que “la amnistía del indulto a un preso fue una forma de Pilato liberar una válvula de escape. Pero, la presión pública influenciada era muy grande”.

Castigo porque sí
Especificó que la flagelación, la corona de espinas y vestirlo de púrpura no era parte de la condena, sino que en aquella época se daba como un castigo antes “para ver si con eso era suficiente y lo dejaban soltar”. A estas torturas se refirió como un castigo “cruel e inusitado” para ver si la gente se calmaba.

Inocente sentenciado a muerte
Así describió el suceso la exjueza: un inocente que fue sentenciado a muerte por crucifixión por complacer a la presión pública. “Como juez se tiene que dejar a un lado lo subjetivo y ver los puntos objetivos de la situación. Hay que quitarse los prejuicios personales y experiencias particulares para ver objetivamente los hechos, para resolver de conformidad”, reflexionó. Concluyó que esto son cosas que suceden cuando se mezcla la política con la justicia.

EIL

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here