La vida de Carlos Manuel Cecilio Rodríguez Santiago, conocido como “Charlie”, el puertorriqueño que ha sido proclamado ‘beato’ por la Iglesia Católica, es el tema del musical del mismo nombre. Estrenó el 30 de abril pasado en el Centro de Bellas Artes de Caguas, a los 21 años, precisamente, del día en que el papa Juan Pablo II le dio ese título, el de ‘beato’, que implica colocarlo a un paso de la santidad. 

El musical tiene dos actos, cada uno de las cuales consiste de una serie de situaciones que presentan a Charlie desde su nacimiento hasta su muerte. El tema de su futura santidad se introduce desde el comienzo, a través de la primera intervención musical. Luego siguen momentos de sus vivencias y experiencias de juventud, especialmente las que tienen que ver con sus estudios en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras, donde también trabajó durante años. Allí también llevó a cabo su misión apostólica a través de un círculo de oración y formación por él fundado, que incluía a profesores y estudiantes. Entre ellos difundió el mensaje cristiano, dándole siempre importancia a la liturgia eclesiástica, especialmente a la de la noche de Pascua, cuando la Iglesia celebra con gozo la resurrección del Señor. 

La trama del musical destaca un conflicto creciente provocado por un profesor del Departamento de Filosofía, Antonio Sandoval, empeñado en perseguir a Charlie. Incluso llega hasta el rector de la Universidad, entonces don Jaime Benítez, intentando moverlo para que censure a Carlos Manuel y le prohíba las actividades de su grupo aduciendo que difunde ideas revolucionarias.

Christian Laguna Santiago interpreta el personaje de Charlie, desempeñándose muy bien en el aspecto dramático y también en la ejecución de los números musicales -de canto y baile- a través de los cuales se expresa la historia. Los bailes están a cargo del Ballet Sangre Viva.

Otro acierto es la presentación escénica, que combina la simplicidad -muy acorde con las circunstancias de la vida modesta que siempre llevó Charlie- con una luminotecnia de efectos visuales dramáticos. Constantemente se proyecta sobre el trasfondo del escenario una sucesión de imágenes que, o muestran la belleza de la Isla a través de sus paisajes, o -en los momentos más dramáticos- aluden a los ataques a Charlie mostrando imágenes de los grandes dictadores del convulso siglo XX, como Adolfo Hitler o Joseph Stalin, entre otros.

La obra se basa en un libreto original del padre Orlando Lugo Pérez adaptado al teatro por Christian Laguna, quien hace el papel principal y es autor también de la música y la letra, aunque los arreglos musicales se le deben a Cuqui Rodríguez. El director es Alejandro Primero y la escenografía se debe a José Manuel Díaz. La iluminación estuvo a cargo de Franco Muller y el diseño es una contribución de Marco Castro Ríos. 

Una obra de exaltación de la figura de Carlos Manuel Rodríguez Santiago y de su fe en Cristo y amor a la Iglesia, este musical resulta original por la manera en que ha hecho más accesible al público la figura del Beato. Los números musicales -razón de ser de la pieza- tienen letras y melodías que exaltan las virtudes de su personaje central mientras otros reflejan los conflictos en que se vio envuelto durante su vivencia universitaria.

Luis Trelles Plazaola

Para El Visitante

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here