El pueblo de Dios se dio cita en el Centro de Espiritualidad Ntra. Sra. Madre de la Consolación de Aguada para celebrar el centenario de la presencia de los padres agustinos en la Parroquia San Francisco de Asís del pueblo por donde se señala llegó la fe cristiana a Borinquen. La ocasión también coincide con la primera celebración de Mons. Ángel Luis Ríos, nuevo Obispo de Mayagüez, en su pueblo natal.

“Bendito sea el Nombre de Dios que nos convoca en esta tarde. Vengo con gozo y alegría, en esta tarde hermosa donde celebramos el centenario de la presencia de los agustinos en nuestro pueblo. Celebrémoslo con gozo, alegría, alabanza y espíritu de recogimiento”. Estas fueron las primeras palabras del Obispo Ángel Luis para iniciar la celebración que contó con pueblo presente con distanciamiento social y transmitido por las redes sociales. La alegría en los presentes era evidente al tener al cariñosamente conocido P. Ángel con ellos.

El Ministerio Servidores al Señor preparó un drama para la ocasión sobre las difíciles situaciones sociales en la actualidad y el pecado en ellas.

Luego, dramatizaron las problemáticas del tiempo de San Agustín, muy parecidas a las actuales. Esto con las propias líneas -adaptadas para la ocasión- de San Agustín y Santa Mónica, su madre. Un momento especial fue cuando relataron la conversión de San Agustín.

“Como aguadeños, nuestro agradecimiento y felicitación por esos 100 años de presencia en nuestro pueblo. Gracias, démosle un fuerte aplauso a los agustinos por favor (seguido de aplausos). Cien años de presencia en nuestro pueblo”, dijo Mons. Ángel Luis al iniciar su homilía.

El Obispo con gran serranía llamó a varias personas por sus nombres a personas en la asamblea en su mensaje lleno de espiritualidad, agradecimiento, catequesis con frases jíbaras y humor.

“Vengo para celebrar a San Agustín y para celebrar el centenario de la presencia agustiniana en nuestro pueblo. Vengo ante ustedes como aguadeño, como sacerdote, por la voluntad de Dios como Obispo, vengo a confiarme en la oración de ustedes”, sostuvo el Obispo de Mayagüez.

Habló de San Agustín como obispo y converso como un ejemplo de gran actualidad. Un momento especial fue cuando habló del atributo de la misericordia de Dios y ese “abandonarse en las manos de Dios”.

El centenario de los agustinos coincide con el paso de tormentas, terremotos y pandemia, como hace 100 años. “Ustedes en cien años se han regalado a nosotros. Ustedes agustinos son nuestra historia, para la gloria de Dios. Han sabido estar con nosotros en los momentos difíciles”, exclamó. Al mismo tiempo destacó la presencia de los agustinos en las luchas sociales en Aguada.

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