Casa Sacerdotal
PO Box 9021967
San Juan, Puerto Rico 00902-1967

“No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca…” (Jn 15, 16).

A TODOS LOS FELIGRESES DE LA ARQUIDIÓCESIS DE SAN JUAN DE PUERTO RICO:

El 26 de febrero en curso, Miércoles de Ceniza, en todas las parroquias y capillas de la Arquidiócesis de San Juan, se llevará a cabo una colecta especial Pro Casa Sacerdotal.

Hoy más que nunca corremos el riesgo de vivir una ideología de descarte. Dar valor al sacerdote solo cuando trabaja y produce, pero cuando dejan de servir en una parroquia, les olvidamos. Es por tanto, que exhorto a nuestras comunidades a vivir la generosidad por el bien de esta hermosa pastoral sacerdotal.

La Casa Sacerdotal es el proyecto que busca garantizar un lugar donde los sacerdotes retirados, que aún se puedan valer por si mismos, puedan residir y recibir las atenciones necesarias. La casa sacerdotal debe ser la casa que ace a todo sacerdote garantizando un techo y hogar fraterno. Además, responder y acompañar a nuestros sacerdotes enfermos.

Como Delegado de la Casa Sacerdotal doy testimonio de la importancia de siempre velar por tantos sacerdotes que han dado su vida por nuestra Patria. Los sacerdotes ancianos son y serán siempre para nuestras comunidades signos de fidelidad. Cada sacerdote aprenderá a vivir su etapa de retiro experimentando el calor de la Iglesia.

En el 2018 la colecta fue de $64,343.74; en el 2019 fue de $64,947.13. Se experimentó un incremento de $603.39.

Por eso es imprescindible que todos nuestros feligreses se sientan animados a contribuir generosamente a este fondo, a través del cual, demostramos nuestra gratitud ante los desvelos y servicio incondicional que nuestros sacerdotes nos brindaron durante su servicio ministerial en las diferentes parroquias, colegios e instituciones que administraron. El sacerdote es un “ministro de la gracia”, que ha recibido de Cristo la misión y la facultad de actuar en su persona (in persona Christi Capitis), precisamente porque sin Él no podemos – no puede la Iglesia – hacer nada. Nacidos de la gracia y destinados a ser “ministros de la gracia”. He aquí la razón última de su ser y de su actuar. (Cita de Guillermo Juan Morado | Fuente: Catholic.net.)

Dios les bendiga por su generosidad,

P. Rodney Algarín Rosado
Director Casa Sacerdotal

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