(Entrevista con el Caballero Supremo de los Caballeros de Colón)


Cercanía, solidaridad y fraternidad definen la reciente visita que Carl Anderson, Caballero Supremo de los Caballeros de Colón (CdeC), realizó recientemente a Puerto Rico. En entrevista con El Visitante, el líder de la orden a nivel internacional comunicó la cercanía de la organización y reafirmó su compromiso para continuar la labor caritativa que han llevado a cabo tras el paso de los huracanes del pasado año.

Durante su recorrido tuvo la oportunidad de visitar cada Diócesis y reunirse con los Obispos de Puerto Rico. Además, para compartir con distintos grupos de los CdeC en la Isla con quienes pudo palpar la labor que muchos caballeros de la orden realizaron en distintas iniciativas comunitarias.

Sobre la experiencia, comentó: “Quería ver cómo los hermanos caballeros sintieron el huracán y se levantaron para ser voluntarios para ayudar en distintas formas en la parroquia, en la escuela, en los orfanatos, ayudando a alimentar gente o ayudando a llevar recursos o alimentos a lugares remotos. También ver que se continúe lo que se ha hecho y lo que significa que esto continúe”.

P.R. no caerá en el olvido

El líder de los CdeC explicó que en el contexto de la actividad caritativa suele ocurrir lo que se conoce como fatiga del donante, que es simplemente que las ayudas llegan para resolver la crisis en apariencia los primeros días y posteriormente los donantes se mueven a resolver otra crisis en otro País. Por esto sostuvo que “no podemos olvidar a Puerto Rico, tenemos que continuar trabajando porque el daño es muy extenso, incluso a tantos meses del paso del huracán se puede apreciar esos daños”.

También cabe destacar que en los recientes meses se han suscitado varias visitas a Puerto Rico, como la del Cardenal Blase Cupich, Arzobispo de Chicago, como emisario del Papa Francisco. “La visita del Cardenal y la mía surgen de la misma preocupación, de una con carácter fraterno. Es que tenemos que cruzar un océano para poder ayudar”.

También, hay que mencionar que Anderson participó del la Campaña Teleoro digital y realizó un donativo al canal a nombre de la Organización de $50 mil.

‘Me impresionó la valentía’

Lo que más le impresionó de las historias que escuchó durante su visita, fue la evidente resiliencia, le impactó la valentía. De hecho, en sus palabras relató cómo una hermana religiosa luchó por hacer hasta lo imposible por mantener los servicios de un orfanato seriamente dañado por el huracán. “Hay cientos de ejemplos. No solo tener valor durante el huracán, sino el que se tiene que tener día a día por semanas y meses después del huracán para enfrentar dificultades muy marcadas”.

Sobre la labor realizada por los CdeC en P.R., incluso reseñada en la revista Columbus de los Caballeros de Colón (edición marzo), comentó con suma sencillez que lo importante es que cada caballero esté listo para cuidar al prójimo. “Hemos estado alentando a los miembros en EE.UU. y P.R. o cualquier lugar a estar preparados y ser voluntarios luego de desastres como huracanes, tornados, fuegos, etc. Muchos de nuestros caballeros han dado un gran ejemplo. Puerto Rico siento que es uno de los mejores ejemplos que tenemos”, manifestó. No obstante, reconoció que esto es lo que “un verdadero católico debe hacer, cuidar del prójimo”. Además, espera que en un futuro se puedan unir más miembros a los CdeC para que cuando surja un problema contar con más manos para ayudar.

Caridad, unidad y fraternidad

Anderson lidera a los CdeC desde el año 2000. Detalló que los retos son los mismos de la Iglesia, lograr que hombres jóvenes y familias lleguen y se mantengan en la vida de la Iglesia. El agravante a nivel general que mencionó: crisis social, cultural y económica. “Nosotros creemos que los hombres jóvenes y padres jóvenes necesitan ser parte de esa respuesta”, dijo al invitar a caballeros a unirse a la organización que agrupa a más de 1.9 millones de integrantes en el mundo.

Aprovechó la ocasión para subrayar sus tres principios: caridad, unidad y fraternidad. “El huracán María fue una ocasión perfecta para expresar esos principios. Pero, todos los días deben practicarlos con los vecinos, los huérfanos, con las personas en necesidad”, indicó.

Los CdeC fueron fundados por Padre Michael J. McGivney en 1882 y como organización es una sociedad benéfica fraternal. Actualmente tienen presencia en Estados Unidos, Canadá, Filipinas, México, Polonia, República Dominicana, Puerto Rico, Panamá, Bahamas, Islas Vírgenes, Cuba, Guatemala, Guam, Saipán, Lituania, Ucrania y Corea del Sur. Los CdeC cuentan con numerosos proyectos de bienestar social y asistencia a los más vulnerables a nivel nacional e internacional. Y cuentan con un área de seguros y anualidades.

En la próxima parte de esta entrevista el Caballero Supremo aborda otros temas como: el Medio Oriente, los migrantes en EE.UU., las damas colombinas y el deber de edificar una civilización de amor.

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