Cumpliendo con su compromiso de llevar la caridad a todos sus niveles, el Cáritas Parroquial de Santa Luisa de Marillac de San Juan, parroquia liderada por Padre Tomás González y el Cáritas coordinado por Iris Yolanda Otero, unieron esfuerzos con una farmacia de su comunidad para trabajar el pasado 1 de marzo la primera clínica de vacunación contra el Sars-CoV-2 conocido como el COVID-19 en instalaciones de la iglesia.

Este evento fue posible por el interés y trámite de la Farmacia Esperanza, ubicada en la Ave. Emiliano Pol en San Juan, justo al lado de la Parroquia Santa Luisa. Su propietaria, la Lcda. Mabel Febres, junto a varios de sus colegas hicieron posible tal gesta que benefició a 100 personas de 65 años en adelante, grupo autorizado por el Departamento de Salud para esta fase de la vacunación. En esta clínica se suministró la primera dosis de la vacuna de Moderna y ya está agendada la administración de la segunda dosis en 28 días para completar el ciclo de vacunación que recomienda su manufacturero.

“Nos llena de satisfacción y gran orgullo ser la primera iglesia católica que puede viabilizar un proceso de vacunación que protege tanto a feligreses como miembros de nuestra comunidad de la amenaza de esta pandemia. La Iglesia es templo de Dios, pero nos toca a nosotros cuidar nuestros cuerpos, que también son templo vivo de nuestro Señor”, indicó el Padre Tomás González, párroco de Santa Luisa de Marillac.

El estricto proceso, atendiendo todas las medidas de distanciamiento y seguridad, comenzó puntualmente a las 9:00 a.m. En sus propios vehículos entraban 16 autos por hora, mientras un grupo de voluntarios de la farmacia y feligreses de dicha parroquia llevaron a cabo el proceso de registro desde los autos y finalizaban los formularios requeridos por el Departamento de Salud. Paso seguido, se procedía con la vacunación llevándolos al área establecida que operó con tres estaciones donde le personal de salud corroboró nuevamente los datos personales antes de aplicar la dosis.

Una vez administrada, se entregó la tarjeta de vacunación con nueva cita para fecha preestablecida a tono con el protocolo del manufacturero. Para la seguridad tanto de pacientes, voluntarios y personal de salud se estuvo desinfectando constantemente las áreas, los baños y las perillas de las puertas. Para culminar el proceso, una escolta llevó a los participantes a un área de reposo designada, con las debidas exigencias, donde se mantuvieron en observación de 15 a 30 minutos para detectar cualquier reacción y manejarla de inmediato.

“El compromiso de Cáritas es ser el brazo caritativo de la Iglesia Católica y eso se manifiesta de muchas maneras, más allá de calmar el hambre y la sed. En esta ocasión, y cumpliendo con nuestro compromiso y tradición de atender las necesidades apremiantes de nuestra feligresía, pudimos aunar esfuerzos con una farmacia de nuestra propia comunidad para ofrecer este preciado servicio que necesitamos con urgencia para proteger a nuestros mayores,” sostuvo Iris Yolanda Otero, líder de Cáritas Parroquial de Santa Luisa.

Un acto de amor contundente…

Por otro lado, P. Enrique “Kike” Camacho Monserrate, Director de Cáritas Puerto Rico, catalogó esta iniciativa como un ejemplo de amor contundente “con nuestra gente y con nuestra patria”. Aprovechó para elogiar la iniciativa y los que participaron de ella.

“Me siento bien orgulloso y alegre de un paso como este: la vacunación. Como Iglesia es nuestra responsabilidad apoyar la salud de nuestro pueblo. Felicito a la Parroquia Santa Luisa de Marillac, a su párroco P. Tomás, a la líder del Cáritas parroquial Iris Yolanda y su equipo, a la Farmacia Esperanza, su propietaria y colegas y a todos los que participaron o colaboraron con esta inciativa”, dijo P. Kike.

Desde Cáritas de Puerto Rico se pretende promover el desarorollo humano intregral y toda iniciativa encaminada a este. La organización, que no se ha detenido por la pandemia y se ha adaptado al trabajo virtual, en los últimos meses ha distribuido más de 700 mil cajas de alimentos frescos y saludables en un proyecto que inicia con el Departamento de Agricultura, que promueve la alimentación sana y apoya a los agricultores. Estas cajas se han distribuido utilizando las parroquias a lo largo y ancho de la Isla como puntos de entrega o puntos estratégicos.

Iris Yolanda Otero

Para El Visitante

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