P. Ángel M. Sánchez, PhD

Para El Visitante

Decir no al abuso es decir enérgicamente no a cualquier forma de clericalismo.1 Porque el clericalismo, al ser una separación errónea y destructiva del clero lleva consigo una especie de narcisismo que conduce a la mundanidad espiritual.2 Designa una manera desviada de concebir el clero, una deferencia excesiva y una tendencia a conferirle superioridad moral.3 Al ser una deformación del poder eclesiástico produce una “esquizofrenia existencial”, o pérdida del contacto con la realidad donde crea la ilusión de un mundo paralelo donde no existen necesidades reales ni problemas graves, sino seguridades y privilegios. Es un estilo de vida que favorece la “mediocridad ministerial” y las “relaciones interesadas”. Convierte a los religiosos en una caricatura en la cual se actúa un seguimiento sin renuncia, una oración sin encuentro, una vida fraterna sin comunión, una obediencia sin confianza, y una caridad sin trascendencia.4

Haciendo un análisis somero de los escándalos de abuso al interior de la Iglesia, este nos permite constatar que el abuso sexual tiene sus raíces en el ejercicio desviado, inmoral o patológico de los instintos sexuales de los abusadores.5 Pero además se ha comprobado que no se trata solo de desviaciones o patologías sexuales en los abusadores, sino que hay una raíz más profunda que es la tergiversación del sentido del ministerio convertido en medio para imponer la fuerza, para violar la conciencia, y los cuerpos de los más débiles.6

Sin duda que en primer lugar al abuso de poder de quien por tener el carácter de obispo o sacerdote se sitúa por encima de sus feligreses, se reviste de autoritarismo, se siente intocable y poseedor de un fuero que lo hace inmune. Además, busca ante todo salvaguardar el prestigio de la institución. Aquel que cae en el clericalismo, asume ante las víctimas “un papel de desprecio e incluso de amenaza, lo cual es del todo inaceptable, pues contradice el Evangelio de Jesús, que dijo bien claro a sus discípulos: el que quiera ser el mayor entre ustedes que sea el servidor de todos (Mt. 20, 26). De esta manera, el clericalismo es el causante de los vergonzosos encubrimientos.7

En no pocas ocasiones el clericalismo es favorecido tanto por los propios sacerdotes como por los laicos, generando una escisión en el cuerpo eclesial que beneficia y ayuda a perpetuar muchos de los males que hoy denunciamos.8 No es fácil decir enérgicamente no a cualquier forma de clericalismo porque es una mentalidad que ha calado en nuestra Iglesia a lo largo de los tiempos y que, casi siempre, no somos conscientes de que subyace a nuestra manera de concebir el ministerio y de actuar en los momentos decisivos. Esta constatación significa que se hace necesario desenmascarar el clericalismo subyacente y lograr un cambio de mentalidad; lo cual, expresado en términos más precisos, se llama conversión.9 Valentina Alazraki, corresponsal de Televisa en el Vaticano, les recordaba a los sacerdotes, y cito: “Los sacerdotes deben ser gente que huela a Iglesia, y no a una loción francesa”.10 Porque la Iglesia no es sinónimo de autoridad, sino de servicio.

Es necesario admitir que muchas veces la Iglesia – en las personas de muchos obispos– no supo afrontar con rapidez y decisión la crisis provocada por los abusos; procediendo como asalariados que al ver venir el lobo huyen dejando desprotegido el rebaño (Jn 10, 12). Y se huye de muchas maneras: tratando de negar la dimensión de las denuncias presentadas, no escuchando a las víctimas, ignorando el daño causado en los que sufren los abusos, trasladando a los acusados a otros sitios donde estos siguen abusando, o tratando de llegar a compromisos monetarios para comprar el silencio. Actuando de esa manera, manifiestan claramente una mentalidad clerical que lleva a poner el mal entendido bien de la institución eclesial sobre el dolor de las víctimas y las exigencias de la justicia; a poner por encima del testimonio de los afectados las justificaciones de los victimarios; a guardar un silencio que acalla el grito de dolor de los victimizados con tal de no enfrentar el ruido público que puede suscitar una denuncia ante la autoridad civil o un juicio; a tomar medidas contraproducentes que no tienen en cuenta el bien de las comunidades y de los más vulnerables; a confiar exclusivamente en la asesoría de abogados, siquiatras y especialistas de todo tipo descuidando el sentido profundo de la compasión y la misericordia; a llegar incluso a la mentira o a tergiversar los hechos para no confesar la horrible realidad que se presenta.11

Es necesario reconocer esta crisis a profundidad, a reconocer que el daño no lo hacen los de fuera, sino que los primeros enemigos están dentro de nosotros, cualquier obispo, sacerdote, diácono o consagrados que no ha estado a la altura de su vocación. Tenemos que reconocer que el enemigo está dentro. 12 


BIBLIOGRAFIA

1 ENCUENTRO “LA PROTECCIÓN DE LOS MENORES EN LA IGLESIA”. VATICANO, 21-24 DE FEBRERO DE 2019. Aula Nueva del Sínodo. Jueves, 21 de febrero de 2019. 3ª ponencia del Sr. Cardenal Rubén Salazar Gómez. LA IGLESIA EN UN MOMENTO DE   CRISIS. RESPONSABILIDAD DEL OBISPO ENFRENTAR LOS CONFLICTOS Y LAS TENSIONES Y ACTUAR DECIDIDAMENTE

2 Papa Francisco. Lo que opina el Papa Francisco sobre el clericalismo. Aleteia. Febrero 21, 2014. Recuperado de: https://es.aleteia.org/2014/02/21/lo-que-opina-el-papa-francisco-sobre-el-clericalismo/. 21 de Julio 2019.

3 Papa Francisco. ¿Qué es el clericalismo?. Aleteia. 31 de agosto 2018. Recuperado de: https://es.aleteia.org/2018/08/31/que-es-el-clericalismo/. 21 de Julio 2019.

4 Papa Francisco. La patología del poder eclesial y el clericalismo. Aleteia. Homilía, 2-2-2015. Recuperado de:  https://es.aleteia.org/2015/02/08/la-patologia-del-poder-eclesial-y-el- clericalismo/. 21 de Julio 2019.

5 ENCUENTRO “LA PROTECCIÓN DE LOS MENORES EN LA IGLESIA”. VATICANO, 21-24 DE FEBRERO DE 2019. Aula Nueva del Sínodo. Jueves, 21 de febrero de 2019. 3ª ponencia del Sr. Cardenal Rubén Salazar Gómez. LA IGLESIA EN UN MOMENTO DE   CRISIS. RESPONSABILIDAD DEL OBISPO ENFRENTAR LOS CONFLICTOS Y LAS TENSIONES Y ACTUAR DECIDIDAMENTE

6 IBID

7 IBID

8 Carta del Santo Padre Francisco al Pueblo de Dios. CARTA DEL SANTO PADRE Vaticano, 20 de agosto de 2018. Recuperado de:   http://w2.vatican.va/content/francesco/es/letters/2018/documents/papa-francesco_20180820_lettera-popolo-didio.html. 16 de agosto 2019.

9 ENCUENTRO “LA PROTECCIÓN DE LOS MENORES EN LA IGLESIA”. VATICANO, 21-24 DE FEBRERO DE 2019. Aula Nueva del Sínodo. Jueves, 21 de febrero de 2019. 3ª ponencia del Sr. Cardenal Rubén Salazar Gómez. LA IGLESIA EN UN MOMENTO DE   CRISIS. RESPONSABILIDAD DEL OBISPO ENFRENTAR LOS CONFLICTOS Y LAS TENSIONES Y ACTUAR DECIDIDAMENTE.

10 Ponencia de Valentina Alazraki. La Iglesia y los medios de comunicación” Centro CEPROME.  24 de julio 2019. Pontificia Universidad de México. Carta del Santo Padre

11 ENCUENTRO “LA PROTECCIÓN DE LOS MENORES EN LA IGLESIA”. VATICANO, 21-24 DE FEBRERO DE 2019. Aula Nueva del Sínodo. Jueves, 21 de febrero de 2019. 3ª ponencia del Sr. Cardenal Rubén Salazar Gómez. LA IGLESIA EN UN MOMENTO DE   CRISIS. RESPONSABILIDAD DEL OBISPO ENFRENTAR LOS CONFLICTOS Y LAS TENSIONES Y ACTUAR DECIDIDAMENTE.

12 ENCUENTRO “LA PROTECCIÓN DE LOS MENORES EN LA IGLESIA”. VATICANO, 21-24 DE FEBRERO DE 2019. Aula Nueva del Sínodo. Jueves, 21 de febrero de 2019. 3ª ponencia del Sr. Cardenal Rubén Salazar Gómez. LA IGLESIA EN UN MOMENTO DE   CRISIS. RESPONSABILIDAD DEL OBISPO ENFRENTAR LOS CONFLICTOS Y LAS TENSIONES Y ACTUAR DECIDIDAMENTE

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