Esa sensación de alerta que agudiza los sentidos y hasta hace temblar las rodillas es muy conocida, es el miedo. Lo cierto es que la emoción es una de las cuatro básicas en el ser humano y es herramienta para la supervivencia. Al adentrarse en el conocimiento de esta emoción primaria se generan más preguntas que temores. ¿Por qué da miedo? ¿Es natural o dañino? ¿Cuánto afecta al cuerpo o la mente? ¿Cómo se supera?

Para contestar las interrogantes, la psicóloga clínica Sor Amárilis Rosario Santos, O.P., sostuvo que “el miedo es una emoción caracterizada por una intensa sensación desagradable que surge ante una situación real o imaginaria. Es un mecanismo de defensa y supervivencia”. Claro que se siente en el presente, pero se puede sentir por situaciones pasadas o futuras, esto porque el cerebro rescata recuerdos y crea impresiones y proyecciones.

La psicóloga explicó que luego de un golpe físico, llega el dolor junto con la reacción emocional del miedo y en lo sucesivo este último funcionará para recordar el peligro. “Ayuda a responder ante situaciones adversas con rapidez. El miedo más que tener una connotación negativa, es una herramienta para poder adaptarse y enfrentar peligros reales, inminentes. Cuando se va al extremo (pánico o terror) es dañino”, apuntó la también religiosa.

 

¿Paralizante?

Sobre la escala del miedo detalló que cuenta con 4 escalones: (1) el susto, (2) el miedo, (3) la fobia y (4) el terror. A partir del tres se recomienda asistencia y terapia profesional. Sobre el pánico, un miedo sufrido sin fundamento, es un término que se asocia más al comportamiento colectivo.

El miedo se siente y se manifiesta en cambios fisiológicos como posible aumento de presión arterial, sudoración, temblor, aumentar o disminuir la glucosa en la sangre, problemas en el sistema inmunológico, dilatación de las pupilas, se altera el flujo de la sangre a los músculos, el corazón bombea a mayor velocidad y ocurren taquicardia o aumento de pulso, se afecta los nervios del estómago y la adrenalina. “El cuerpo está en estado de alerta y se prepara para la huida, el enfrentamiento o quedar paralizado, estas son las tres respuestas al miedo”, detalló. Agua de azahar o un té de manzanilla son remedios caseros para lidiar con estas respuestas.

Además, esta emoción se hace sentir a nivel emocional con posibilidad de pensamientos irracionales, se altera la capacidad de percepción y tomar decisiones, con ansiedad y angustia. Esto ante situaciones como la pérdida de trabajo o un diagnóstico de enfermedad.

 

Enfrenta y supera tus miedos

“El primer paso es identificar y conocer. La información nos empodera. Hay que quitar esa connotación negativa del miedo porque eso pudiera aumentar nuestra visión fatalista”, dijo Sor Amárilis. Orientarse de lo que ocurre es tan importante que al adquirir información y crear conciencia se puede disminuir el miedo producto del desconocimiento, de temores infundados, de la imaginación o de comentarios negativos previos de otros. Por eso la negación y el desconocimiento son aliados del miedo; el reconocimiento y la información son disipadores del miedo.

Otras prácticas válidas son ejercicios de respiración y relajación y lectura apropiada que ayude a conservar la serenidad. “Evitar enfrentarnos a noticias aparatosas. En el miedo como compulsión cultural, muchas veces los principales transmisores del miedo en la actualidad son los medios de comunicación. Si eres temeroso no se recomienda que las últimas imágenes que veas en la noche sea el noticiero”, concluyó.

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