A las 10:11 de la mañana del próximo jueves, 11 de octubre habrán pasado 100 años del último terremoto de 7.4 grados de magnitud que sacudió al país ocurrido en 1918. Su epicentro se registró a 20 millas del noroeste de Aguadilla en la falla del Cañón de la Mona y como consecuencia se generó un tsunami minutos después. Según Victor Huérfano, director interino de la Red Sísmica de Puerto Rico (RSPR), cobró la vida de 140 personas y dejó daños estructurales estimados en poco más de $4 millones, el equivalente al presupuesto de la isla en aquella época.
Hay que tener presente que la isla de Puerto Rico está ubicada en una zona sísmicamente activa y como evidencia tiembla todos los días. Al norte está la Trinchera de Puerto Rico, (zona más profunda del Océano Atlántico con más de 8 mil metros) donde la Placa norteamericana interacciona con la Placa del Caribe. En el sur la interacción de la Placa del Caribe con el Bloque de Puerto Rico crea la Trinchera de los muertos (con cerca de 5 mil metros de profundidad). En el oeste, hacia el norte está el Cañón de la Mona y en la parte central sur está el Pasaje de la Mona. Al este está el Pasaje de la Anegada, que también es un cañón.
En el interior del país se encuentra la Gran falla del sur, que al trazar una línea imaginaria comienza en Rincón y culmina en Guayama. Está la Gran falla del norte que inicia en Utuado, sigue en dirección al este y termina al sur de Culebra y la del Valle de Lajas.
Al cuestionar si se conoce cuál de ellas es la más activa, Huérfano señaló que es difícil saberlo ya que todos los meses hay uno que otro evento de cada una de ellas. Dijo que: “Todas se dejan sentir, todas dan temblores, normalmente son eventos pequeños de 2, 2.5, 3 grados ha habido uno que otro de 4 y alguno de 5”. Si bien tiembla todos los días, la cantidad de sismos registrados varía. Al momento de la entrevista el experto indicó que el día anterior habían ocurrido 20 y el día antes a este 8. “Hay veces que ocurren lo que llamamos los enjambres y podemos tener fácilmente 50 temblores en un día. Lo que sí puedo decir es que todos los días hay actividad en cualquiera de las distintas fallas”, afirmó.
Sobre la duración dijo que lo normal es que suceda por espacio de unos segundos. En caso de llegar al minuto el panorama se torna peligroso. Aunque se desconoce la duración del terremoto de 1918, el Director interino de la RSPR comentó que la intensidad con la que se sintió estuvo cerca de 8 casi 9, lo que representa movimiento brusco y daños severos. Advirtió que si la isla reviviera un temblor de igual magnitud los efectos serían bastantes severos. Aunque todo dependerá principalmente de la preparación y respuesta de la población.
Admitió que luego de cada temblor, lo normal es que siempre haya réplicas, pues después de un evento fuerte la Tierra empieza a regresar a su posición de equilibrio y siempre habrá temblores menores al evento principal. “En el caso de 1918 está bien documentado que la gente estaba en una situación bastante difícil porque dicen que la Tierra duró temblando por más de 6 meses. Había temblores todos los días al punto de que la gente acudía a sus creencias para suplicar por misericordia”, recordó.
Para Huérfano, más que preocuparse por la magnitud del sismo que pueda ocurrir, lo importante y más efectivo es velar por tener un plan de emergencia personal y familiar al igual que una mochila con provisiones. “Si no viene le damos gracias a Dios y si viene lo enfrentamos y salimos adelante. Ya estamos a 1 año de María y la enseñanza fue que tenemos que prepararnos. Venga o no venga tenemos que tener una planificación para pensar en este tipo de eventos”, recalcó.
Dado a la incertidumbre de cuándo volverá a ocurrir un evento similar, basado en los pasados sismos ocurridos en 1670, 1787, 1867 y 1918, sugirió acudir a la Oficina municipal para el Manejo de Emergencias para orientación y prepararse adecuadamente. “El problema nuestro es que, como tenemos tantas fallas, no sabemos cuál de las zonas sísmicas generará el próximo temblor. Por eso, si no tenemos un plan todavía el mensaje correcto es empezar a diseñarlo y tenerlo. No solamente tenerlo en papel, es tenerlo, evaluarlo y practicarlo”, precisó.

Nilmarie Goyco Suárez
Twitter: @NilmarieGoycoEV
n.goyco@elvisitantepr.com

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