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Este año 2024 el miércoles de ceniza nos recuerda que venimos del Amor y que al Amor debemos volver, pues celebramos en esta ocasión en el mismo día el famoso “día del amor y la amistad”, o el “Día de San Valentín”, considerado el protector de los enamorados.

Comienza la cuaresma, tiempo de silencio, reflexión, ayuno y abstinencia para los católicos. Lo curioso es que este día coincide cada cierto tiempo con el día de San Valentín, popularmente conocido por ser oportuno para degustar dulces, chocolates y salir a cenas o citas románticas. 

A su vez, este día también nos recuerda la necesidad y deseo que tenemos humanamente de ser amados por alguien, ya sea Dios o por alguna persona. Siempre buscamos al otro para sentir el cariño, el calor humano y la compañía. Buscamos a Dios para sentir su misericordia, su compasión y su cercanía. Buscamos la felicidad, pero en el fondo buscamos al Amor de los amores. Buscamos a Dios, que nos ha amado desde antes de nosotros nacer. 

De la ceniza al amor

El Miércoles de Ceniza anuncia que dentro de cuarenta (40) días celebraremos el triunfo de la vida sobre la muerte. La señal que se nos coloca en la frente en forma de cruz representa para nosotros un recordatorio y un impulso a resurgir de las cenizas. Venimos del polvo, que ha sido sacudido por Dios y se ha sido transformado por la gracia divina en algo bueno. Este símbolo de la cruz en la frente nos recuerda también el más grande gesto de amor que alguien haya hecho por nosotros. “Nadie puede tener amor más grande que el que da la vida por sus amigos”, (Jn 15,13). 

El Papa Francisco durante su homilía ofrecida el 26 de febrero del 2020, día en que se celebró para aquel año el inicio de la Cuaresma, recordó que el tiempo cuaresmal es un tiempo “de gracia, para acoger la mirada amorosa de Dios sobre nosotros” y, sintiéndonos amados por Él, “cambiar de vida” para siempre. “La Cuaresma no es el tiempo para cargar con moralismos innecesarios a las personas, sino para reconocer que nuestras pobres cenizas son amadas por Dios”, indicó el Papa.

¿Amar en Cuaresma?

Para iniciar la Cuaresma de forma que caminemos juntos en la dirección del amor, podemos comenzar haciendo pequeñas cosas: 

  1. Haciendo un acto de amor. En el día del amor y la amistad, sería oportuno realizar un obra de buena voluntad para con el otro. Esto nos ayudará a comenzar la Cuaresma con el pie derecho y beneficiará a alguien también a encontrarse con Dios a través de ese acto de amor. Podemos salir al encuentro con el hermano, el vecino o un familiar que se encuentre solo, llevarle un obsequio o simplemente escucharlo.
  2. Orando por tu pareja, familia o amigos. Podemos gradecer por ellos, por su cercanía y su acompañamiento. Pidamos a Dios que nos revele nuevamente su amor y su poder, dándonos paz, sabiduría, fuerza y luz para enfrentar las dificultades que conlleva la convivencia entre hermanos. Pidamos la sabiduría para servir al otros y la capacidad de saber identificar el egoísmo que divide e impide manifestar el verdadero amor.
  3. Pasando un tiempo a solas con Jesús. Aunque es miércoles y muchos trabajan o desean compartir con su pareja o amigos, es bueno sacar un momento a solas con el verdadero Amor, que está vivo y real en cada sagrario. Es posible dejar a un lado lo que quiere el mundo por un momento para dar paso a lo que quiere Dios, que es escucharte y amarte. Tenemos algo muy valioso, que es nuestro tiempo y qué mejor que dedicárselo al que nos dio la vida… 

En este tiempo que iniciamos, oremos con mayor intensidad para que seamos capaces de entregarnos por amor a Dios y de amar al prójimo con la misma intensidad como el Señor nos ha amado. ¡Feliz inicio de Cuaresma! 

Jorge L. Rodríguez Guzmán 

j.rodriguez@elvisitantepr.com 

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