Getting your Trinity Audio player ready...

En el libro del Deuteronomio, Moisés, previniendo al pueblo a que adorara a la infinidad de dioses de los pueblos vecinos, insta al pueblo de Israel a adorar al único Dios que lo ha rescatado de la esclavitud de Egipto.

San Pablo le dice a los Romanos, que el Espíritu Santo nos vincula a Dios haciéndonos hijos de Él.

El último mandamiento que Jesús le ordena a los Apóstoles en el Evangelio de San Mateo es que a todo el que se convierta y se haga cristiano, sea bautizado en el nombre del Dios Uno y Trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Mientras leía una tesis dedicada a la primera congregación puertorriqueña, las Hermanas Misioneras del Buen Pastor, me llamó mucho la atención el carisma y la misión de ellas, la de construir comunidades cristianas a la manera de la Santísima Trinidad, que es la comunidad de amor entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Nosotros los cristianos tenemos rompimos el molde con nuestra fe fundamental y es que, mientras que para los musulmanes y los judíos Dios es una sola Persona, a la manera de nuestra concepción de persona, y mientras que la gran mayoría de las religiones del mundo cree en muchos dioses, nosotros los cristianos creemos en un solo Dios pero que no es una Persona sino Tres.  Nuestra creencia en ese Dios Trino rompe con todos los conceptos de la realidad creada porque cada persona sería un Dios aparte pero, es que el mismo Dios se ha revelado a sí mismo como Tres Personas.  Esta fue una de las razones por las cuales condenaron a Jesucristo a muerte, porque Jesucristo se hacía igual a Dios y Dios es uno.  Esto nos lleva a decir que, para los judíos, quedó claro que Jesucristo hablaba de más de una persona divina.

Cuando vemos los momentos cumbres de la vida de Jesucristo, vemos que en estos momentos había una acción de las Tres Divinas Personas:

  1. En la Encarnación, María concibe al Hijo del Padre por obra del Espíritu Santo;
  2. En el Bautismo, se bautiza el Hijo, recibiendo al Espíritu Santo en forma de paloma y la voz del Padre desde el cielo.
  3. En la Cruz, el Hijo encomienda y entrega su Espíritu al Padre.  

Entonces vemos que, la Redención no fue solamente obra del Hijo, sino que fue una obra trinitaria: el Dios Uno y Trino está totalmente involucrado en nuestra salvación: TANTO NOS AMA DIOS.  

De hecho, en la exposición que Jesucristo le hace a Nicodemo en el Evangelio de San Juan sobre el gran deseo de Dios de que nosotros seamos salvados, hay una velada exposición trinitaria: Dios Padre nos ama tanto que nos ha entregado a su único Hijo para salvarnos, y que esto solamente se entiende por la fuerza del Espíritu que sopla, que uno no ve pero que lo siente.

Y ahora, yéndonos a las lecturas de hoy, en su último mandamiento, Jesucristo ordena a los Apóstoles que todos los cristianos seamos bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo porque es a través de esta acción, como nos dice la segunda lectura de hoy, que quedamos vinculados a Dios, no como meros siervos, sino como hijos en el Espíritu Santo.

Padre Rafael “Felo” Méndez

Para El Visitante