Ciertamente el proceso de la muerte no es sencillo para nadie. Independientemente de que la persona que falleció hubiese estado enferma durante mucho tiempo, o los pronósticos médicos auguraran un tiempo determinado para morir.

Para Padre Larry Searle de la parroquia San Ignacio de Loyola en Guaynabo, prepararse para la muerte es tan importante como hacer un testamento. “Muy pocas personas quieren hablar de la muerte porque no quieren pensar en eso o porque consideran que como son jóvenes aún les falta mucho para morir. Ninguno sabe cuándo va a morir. De ahí la importancia de prepararse para ello no solo a nivel espiritual, sino también con un testamento y dejar claro qué quiere que hagan con usted una vez deje este mundo”, afirmó.

Continuó diciendo que: “Yo creo mucho que las parroquias deben ser como un segundo hogar para los feligreses. Me hace mucho sentido y por eso siempre invito a que los feligreses tengan el velorio en la parroquia donde asistían como lo hace Servicios Funerarios Católicos (SFC)”.

El sacerdote sostuvo que llevarlos a la iglesia les permite recordar a esa familia los momentos felices que vivieron ahí, como una boda, el nacimiento de un hijo, su bautismo y así cada ocasión especial que celebraron en el templo. “Entonces cuando mueren los llevan a una funeraria fría, sin calor humano donde no hay ninguna relación del difunto y su familia con ese lugar. Por eso, siempre recomiendo a los feligreses que consideren tener el velorio en el templo donde se guardan tantos recuerdos familiares”, manifestó.

Precisó que el velatorio en la iglesia es parte de los servicios con los que cuenta el programa, SFC. “Ellos no solo reciben el cuerpo del difunto, a su familia directa y a los amigos. Igualmente, ofrecen ese acompañamiento durante el difícil proceso de la pérdida de un ser querido que es muy importante para la familia. Además, se encargan de todos los detalles incluyendo el brindar café y algo para comer a los que llegan. Esto para que el familiar pueda estar despreocupado”, dijo el sacerdote.

Del mismo modo, enfatizó que tener la misa en la misma parroquia también ayuda. “Antes la tradición era tener el velorio en la casa del difunto y luego tener la misa en la iglesia o hacer el velatorio en una funeraria. Esa es la grandeza de SFC, especialmente para aquellos feligreses que fueron bien activos en sus parroquias y eso es muy importante para sus familias, porque es como volver a casa”, reiteró.

P. Larry destacó que por lo general el ser humano es muy conservador al momento de la muerte y tienden a recostarse sobre la fe en la que fueron criados, aunque ahora no sean practicantes. “Es importante que en ese instante de fragilidad, la Iglesia, se haga presente porque esos familiares están buscando la consolación de Dios. Les gusta utilizar símbolos bien tradicionales. Como, por ejemplo, el Salmo: El Señor es mi pastor que es el favorito en los funerales, porque les da paz, aunque en otro momento ordinario no piensen el salmo”, reconoció.

Añadió que “el mero hecho de hacer el velatorio en el templo
consuela un poco su pérdida. Cuando ellos (la familia) entran a la iglesia como familia, a la que ellos pertenecieron en algún momento o donde iba el difunto, eso los llena de paz”.

El clérigo informó que trimestralmente reciben personal de SFC para orientar a la feligresía sobre las ventajas de adquirir un servicio fúnebre con ellos. Igualmente admitió que apoya 100 % a esta pastoral. “Para mí esto es un ministerio y es necesario que sea vea el lado pastoral que hay en SFC”, aceptó.

P. Larry aseguró que prefiere que las misas sean con el cuerpo presente para que de esta forma los familiares se puedan despedir bien de ese ser querido. Sin embargo, aseguró estar al tanto de que la tendencia actual es la cremación.

Por último, dijo que al momento su parroquia no cuenta con columbarios, pero que están en conversaciones con SFC para adquirirlos.

Camille Rodríguez Báez
Twitter: @CamilleRodz_EV
c.rodriguez@elvisitantepr.com

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here