P. Héctor Saúl Echevarría Román, P. Luis Enrique Álvarez Miranda y P. Edwin Alberto Martes Maldonado son los nuevos tres sacerdotes consagrados a la Diócesis de Fajardo-Humacao. La triple ordenación sacerdotal se celebró en la noche del 15 de agosto, una definitivamente revestida de emociones, en el Coliseo Municipal Emilio Huyke de Humacao. El rito de ordenación y la Santa Misa fueron presididos dignamente por Mons. Luis Francisco Miranda Rivera, O.Carm., Obispo de la Diócesis de El Yunque, y quien a su vez celebró su Quinto Aniversario de ordenación episcopal.
La noche comenzó con un apagón del servicio eléctrico que dejó al recinto sacro en el coliseo a oscuras, que creó un ambiente muy similar al preámbulo de la vigilia pascual. Más allá de cualquier incertidumbres, el pueblo de Dios encendió las luces de los celulares y llenó de luz espiritual el coliseo al cantar himnos de alabanzas al cielo y al rezar una sola voz el Avemaría precisamente en la fiesta litúrgica del día: la Asunsión de la Bienaventurada Virgen María. Al filo de las 7:45 de la noche la monición irrumpió el clima l silente de fe, seguido por el cántico y procesión de entrada; todo a la luz de las velas y los celulares creando una atmósfera ciertamente única. A las 8:07 p.m. llegó el servicio de electricidad con un tremendo “alumbrón”, providencialmente durante el gloria. Esto provocó un aplauso y aires de alegría porque la respuesta a las oraciones llegó: la única esperanza es Jesucristo revelado en aquel vibrante gloria. El Santo Evangelio fue recitado musicalmente por la potente voz de uno de los ordenados, Héctor Saúl,diácono en ese momento. Y fue entonces que dio inicio el rito de ordenación con la elección de los tres candidatos. “El cielo y la tierra parecen encontrarse”. Con esta frase el Obispo Fray Luis.
comenzó su homilía rica en catequesis centrada en la triple ordenación y también de su V Aniversario de su ordenación episcopal. El Obispo invitó a mirar a lo alto, como lo hizo María. “Pero hoy, en nuestra Diócesis del Yunque, celebramos esta solemnidad con un gozo aún mayor, porque el Señor nos regala varios motivos para cantar el Magníficat junto a la Virgen. Primero, damos gracias a Dios por mis cinco años de ministerio episcopal. Cinco años que comenzaron con la ilusión y el fuego.
[…] Hemos vivido juntos grandes retos —huracanes y pandemia— pero también grandes victorias de fe, donde Dios nos ha mostrado que nunca nos abandona. He tenido la gracia de ordenar a ocho sacerdotes —Juan Figueroa, Yoel Flores, Pedro Robert, Jonathan Pabón, Arístides Pacheco, Manuel Gracia y Leonardo Montes y Javier—. Hoy se suman tres más: Luis Enrique, Edwin Alberto y Héctor Saúl”, sostuvo con voz pausada el Obispo Fray Luis.
Aquel vibrante gloria. El Santo Evangelio fue recitado musicalmente por la potente voz de uno de los ordenados, Héctor Saúl, diácono en ese momento. Y fue entonces que dio inicio el rito de ordenación con la elección de los tres candidatos. “El cielo y la tierra parecen encontrarse”. Con esta frase el Obispo Fray Luis comenzó su homilía rica en catequesis centrada en la triple ordenación y también de su V Aniversario de su ordenación episcopal. El Obispo invitó a mirar a lo alto, como lo hizo María. “Pero hoy, en nuestra Diócesis del Yunque, celebramos esta solemnidad con un gozo aún mayor, porque el Señor nos regala varios motivos para cantar el Magníficat junto a la Virgen. Primero, damos gracias a Dios por mis cinco años de ministerio episcopal. Cinco años que comenzaron con la ilusión y el fuego. […] Hemos vivido juntos grandes retos —huracanes y pandemia— pero también grandes victorias de fe, donde Dios nos ha mostrado que nunca nos abandona. He tenido la gracia de ordenar a ocho sacerdotes —Juan Figueroa, Yoel Flores, Pedro Robert, Jonathan Pabón, Arístides Pacheco, Manuel Gracia y Leonardo Montes y Javier—. Hoy se suman tres más: Luis Enrique, Edwin Alberto y Héctor Saúl”, sostuvo con voz pausada el Obispo Fray Luis



