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25 ANIVERSARIO SACERDOTAL DE PADRE ANTONIO “TONY” RAMOS VALDÉS

“Llegué a Puerto Rico por cinco años y me he quedado 13…”, nos comenta Padre Tony Ramos al llegar a la cita con El Visitante. El Vicario de Catequesis para la Arquidiócesis de San Juan de Puerto RIco desde el 2015 también imparte cursos para los diáconos en ISTEPA, acompaña algunos grupos pastorales y es el encargado de la Parroquia y Colegio Santiago Apóstol ubicados en Bayamón. Pertenece a la comunidad religiosa Misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y María (MSSCC) desde el 1991 y reside en la Parroquia La Salle.  

Nacido en La Vega, República Dominicana, Padre Tony es el último de 10 hermanos que vivían muy cerca de la Parroquia Sagrados Corazones de Jesús y María en Fantino, pueblo que lo vio crecer.  Es en esta comunidad parroquial donde precisamente comienza toda su formación tanto social como vocacional. Recuerda que los MSSCC siempre estuvieron muy ligados y comprometidos con la gente del pueblo y sus batallas. Por esto él siempre estuvo involucrado en las luchas estudiantiles y sobre todo era un experto a la hora de movilizar a miles de personas para reclamar sus derechos al gobierno de turno fuera municipal o estatal. 

Para el 1990 el Padre Gilberto Quezada lo designó chofer de la motora parroquial para que lo acompañara a visitar los campos, de este modo se comenzó a involucrar y pudo ver de primera mano la vida de un misionero. Comenzó a trabajar con la Pastoral Juvenil, participaba como lector en las misas, coordinaba los cánticos para las celebraciones y esta cercanía con la vida parroquial lo exponía a varios libros de teología y sociología. “Era un lector voraz, pero no tenía libros propios, entre la biblioteca del pueblo y la parroquia pude leer muchos libros que ayudaron en mi formación. Un día llegó a mis manos un libro llamado Sacramentos y esta lectura me provocó mucha emoción. Pude hacer una buena confesión y para el 1991 ya estaba solicitando entrada al Seminario”, nos comenta el egresado de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.  

“Mi ordenación sacerdotal fue el 19 de junio de 1999 y en octubre de ese mismo año comencé mis estudios de Teología Bíblica en griego, hebreo e italiano. Fueron años duros pero llenos de satisfacción. Sin embargo, mi anhelo siempre fue ser misionero en África y luego de graduarme me enviaron 3 años a Camerún. Esta magnífica experiencia marcó y reforzó mi vocación.  Trabajé con los pre-novicios y ofrecí clases en el Centro de Teología que teníamos, además de visitar comunidades remotas y apoyar a los barrios cercanos a la parroquia. Ya para el 2006 cuando regreso a la República Dominicana me asignan a la Parroquia San Francisco en Monte Cristi y admito que esta fue la verdadera escuela debido a todo el trabajo pastoral y social que asumí de la región”, indicó emocionado Padre Tony. 

Sobre su experiencia en Puerto Rico menciona que ha sido muy fácil ser párroco pues la acogida por parte de la comunidad fue estupenda. Siempre se ha sentido valorado y querido, pero sobre todo muy cercano al ámbito pastoral y parroquial. Sobre su tarea con la Catequesis a nivel de la Arquidiócesis menciona que vislumbra un futuro bueno y esperanzador pues al poder trabajar todos en una misma línea de formación, se puede dar la unidad eclesial. “No se puede concebir la Iglesia sin catequesis, los catequistas son el ejército de la Iglesia”, afirmó este Pastor con olor a oveja que como buen Misionero de los Sagrados Corazones ha asumido en carne propia el lema de la Congregación: Servir al traspasado en los traspasados.

Vivian Rivera Colón

Para El Visitante