Getting your Trinity Audio player ready...

Con la Solemnidad de la Epifanía del Señor, cada 6 de enero llegan los tradicionalmente conocidos Tres Reyes Magos de Oriente a ofrendar regalos a los niños de Borinquen en una estampa y tradición de fe centenaria. El pasaje bíblico (Mt 2, 11) deja clara su intención: “Vieron al niño con María, su madre y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra”. Son personajes revestidos de misterio. Lo cierto es que estos sabios, guiados por una estrella, fueron a adorar y presentar un tributo al Niño Dios. 

¿Son tres? Realmente son tres los singulares regalos representan: la majestad y la realeza con el finísimo oro; la divinidad de ser Hijo de Dios con el aromático incienso; y la Pasión y muerte que sufriría para salvar a la humanidad con la mirra. Las Sagradas Escrituras no detallan que sean tres personas, pero se infiere por mencionar tres dones.

¿Son reyes? El libro de los Salmos (72, 10-11) puede ser una referencia clave para llamar a los magos “reyes”, según fueron profetizados. “[…] los reyes de Tarsis y las islas traerán consigo tributo. Los reyes de Sabá y Seba todos pagarán impuestos; ante él se postrarán los reyes”. Isaías 49, 23 y Números 24, 17 son otras referencias que mencionan “reyes”. Incluso el Papa Francisco, en varias ocasiones ha explicado que ellos fueron “hombres sabios, estudiosos de los astros, escrutadores del cielo, en un contexto cultural y de creencias que atribuía a las estrellas un significado y un influjo sobre las vicisitudes humanas”.

¿Son magos? La Biblia apenas los menciona, no especifica cuántos son, no menciona nombres ni procedencia exacta. De hecho, se limitan a unas líneas en el Evangelio de Mateo, el único que habla sobre unos “magos”, que en el contexto se les considera como sabios. 

¿De Oriente? Se detalla que vienen de “Oriente”, un término bastante genérico que en ese entonces pudiera atribuírsele a la región al oriente de Tierra Santa que sería Babilonia, Persia y el Sur de Arabia. Aunque varias interpretaciones indican que los magos pudieran provenir de Europa, África y Asia respectivamente, símbolo de los tres continentes conocidos con religiones diversas en ese entonces. Ambas versiones no se contradicen si se tiene en cuenta que esos continentes tienen zonas orientales con respecto a Tierra Santa como la zona de Europa del este -Ucrania y Rusia- y el cuerno de África -Somalia y Etiopía-. De hecho, los antiguos cristianos de Asia central y África oriental según su tradición dicen ser descendientes de estos personajes. Lo cierto es que ellos representan la salvación que se ofrecerá a los paganos. 

¿Melchor, Gaspar y Baltazar? Estos son nombrados por la tradición y aparecen también en un Evangelio Apócrifo, que es un texto de los primeros siglos de la era cristiana que no fue incluido o aceptado en el canon de la Biblia y que pudiera considerarse como referencias históricas. Más allá de la tradición, la adoración de los sabios ratifica los oráculos mesiánicos descritos en el Viejo Testamento y que expresan el homenaje de las naciones al Dios de Israel.

Enrique I. López López 

e.lopez@elvisitantepr.com

X: @Enrique_LopezEV